ALZAS EN LOS COMBUSTIBLES HACE CAMBIAR HÁBITOS DEL DOMINICANO

254

Por: Marcelo Peralta.
SANTIAGO, R.D. Las desmesuradas alzas decretadas por el gobierno en los precios de los combustibles han modificado los hábitos de los dominicanos.

República Dominicana enfrenta una escalada en el precio de los combustibles que castiga el bolsillo de los consumidores, dispara otros artículos, servicios y plantea el reto de buscar energías y alternativas.

El galón de gasolina registró la semana pasada una nueva alza y se vende a 214.

La justificación del Gobierno fue atribuida al comportamiento internacional del barril de petróleo.

Gracias a mi amiga Altagracia Hernández que me ha enviado una nota que se denomina: Sentida nota luctuosa: Por motivo de las alzas de los combustibles, han fallecido quienes en vida se llamaron: «llévame allí»; «vamos a dar una vuelta»; «yo te llevo»; «vamos a tomarnos una cerveza»; Trae la cuenta que yo pago»; «dame una bola»; «dame un aventón».

Sus restos serán velados en el Ministerio de Industria y Comercio.

Las misas se harán todos los viernes.

Si siguen los aumentos de Esso, no podremos a Shell nada.

Solo Texaco los pies de esta Isla.

Ya es inusual, irritante que el galón de gasolina cueste casi 215 pesos.

Las críticas a ésta medida son severas.

Las alzas de los combustibles, se reflejan de inmediato en las de los alimentos, transporte, medicinas y otros bienes y servicios.

Esa situación se agudiza y hunde más a la República Dominicana.

Nuestro país ocupa el último lugar en una lista de 21 países de América Latina y el Caribe en inversión en educación básica y superior.

La nación tiene grandes retos y desafíos pendientes, macroeconómicos y sectoriales.

Si tomando como referencia la Ley de Educación, el gobierno debía destinar muchos millones para la Educación básica y para la superior.

El país está mal parado en inversión en Educación, en producción de alimento por el abandono del gobierno a los productores.

En ambos renglones el país está muy pobre recibiendo críticas de organismos internacionales.

Es como dicen entendidos en la materia históricamente, el Estado dominicano ha descuidado los sistemas educativo y productivo, pese a que son elementales de las funciones sociales.

Hasta ahora, el financiamiento fiscal a la educación se ha caracterizado por su precariedad cuantitativa y por la falta de criterio para su asignación.

En cuanto a la producción agropecuaria, los campos están quedando vacíos porque los agricultores se han mudado para la ciudad a formar los llamados cinturones de miseria.

Sabemos que cambiar radicalmente esta situación es una aspiración sentida por gran parte de la población, pero que chocaría con las iguales necesidades que enfrenta el sistema de salud, justicia, orden público y creación de infraestructuras.

A la problemática de los combustibles se une el déficits habitacional donde para conjurarla hace falta un millón, siempre y de acuerdo a expertos que participaron en un seminario organizado por el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores-CODIA- en Santiago.

¿Y tú, que opinas?

Please enter your comment!
Please enter your name here