Vuelve el bosque a respirar
Por: Marcelo Peralta.Ahogado durante meses por la sequía que los afectó el bosque de la provincia Santiago Rodríguez vuelve a respirar en paz junto a los humanos.
Los árboles de Santiago Rodríguez y su entorno sufren defoliaciones y castigos por la falta de lluvia.
También por los embates de la sequía sufrieron los animales y muchos murieron.
Debido a la falta de lluvia, los ganaderos del Noroeste sufrieron pérdidas millonarias, impotentes por no poder enfrentar el fenómeno natural.
No obstante, Dios que todo lo hace y lo puede, devuelve paulatinamente la paciencia a los afectados.
La sequía y la llegada de las mismas lluvias provocaron contaminación ambiental y a las aguas, pero se despeja poco a poco.
En todo caso, ya tanto los árboles que padecieron los efectos la sequía y los ganaderos muestran un proceso de recuperación.
Desde cualquier lugar lanza una ojeada y observa el verdor de los pastizales y el resplandecer de los árboles.
El ganado vacuno que sobrevivió a esta situación se repone lenta, pero en mejoría en la que aumenta el número de reses, disminuyen los daños, eleva la producción de leche y sus dueños han cambiado sus rostros de la tristeza y frustración a de alegría.
Al decir de ganados, la sequía reciente es la situación es peor que en la región se ha registrado en los últimos tiempos, dado que murieron miles de vacas y los árboles que sufren defoliaciones importantes, sin pero ya se está reponiendo.
Frondosas zonas forestales fueron mermadas a causa de la sequía.
El caso de los daños a las coníferas fue aterrador, porque fallecieron los que llevaban muchos años y se atrofiaron los que iban en crecimiento.
Habitualmente, hay ocasiones en que la provincia Santiago Rodríguez, por lo aridez y deformaciones de sus terrenos presentan siempre peor aspecto en cuanto a la pluviometría en comparación a otras de la región.
Sin embargo, Santiago Rodríguez y otras del Noroeste son pioneras en la producción de leche, y eso aunque tumbó los ánimos de muchos ganaderos, no obstante, el esfuerzo, la voluntad y el apego a Dios no permitieron que se desplomaran por completo.
Ahora, después del palo dado no dejarse tumbar el pulso.
Situaciones como la recién viva hace que el hombre busque nuevas alternativas.