Ventarrón tumba la Anacahuita de Pedro José Báez

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Mata Anacaguita 1Por: Marcelo Peralta.
SANTIAGO RODRIGUEZ, R.D. El Horco Molle de Pedro José Báez, que tanta sombra proporcionó a su familia, trabajadores y a su entorno y perduró allí por décadas al sobrevivir a tempestades adversas ha llegado a su fin.

La tarde de este sábado, murió cuando un ventarrón del «largo del brazo» y «como la jonda del Diablo» la derribó a tierra y con esta bravuconada llegó al final de sus días, borró para siempre la sombra que daba a los visitantes y su caída causó pánico en la población, porque ya se despedía.
La Anacahuita como fue bautizada llevaba el nombre de Pedro José Báez porque estaba en su parcela pueblerina en la calle Francisco del Rosario Sánchez cerca del Hospital General Santiago Rodríguez.
En la sombra de ese frondoso árbol fueron muchos los sueños que echaron personas que visitaban la casa y la fábrica de blocks de Pedro José Báez.
Se podían ver desde la acera de la calle todos los transeúntes.
En las horas de asueto de los trabajadores, se convertía en un jolgorio por la cantidad de personas que de su sombra se aprovechaban.
Hoy, después de resistir durante décadas el tiempo, las plagas, los intentos de secarlo, y ante el fuerte temporal registrado la tarde del sábado en la ciudad de San Ignacio de Sabaneta, del ventarrón que vino con furia no resistió más y a la postre se fue al suelo.
De ella, sólo quedan sus escombros y sus recuerdos.
Para la mata de Anacahuita de Pedro José Báez, ya solo queda mencionar que el resto está esparcido por el suelo, aunque el suceso no ha causado daños personales ni materiales.
Pero sí su partida ha generado dolor a muchas personas
Tenía decenas de años y era uno de los más antiguos de la ciudad de San Ignacio de Sabaneta.
Este árbol se había convertido en un símbolo por la cantidad de personas que iban a disfrutar de su sombra, la cual se mantuvo por el cuidado de su dueño Pedro José Báez, que siempre la cuidó.
Pasó por diversas fases.
Se cuentan por millares las personas que mimaban este árbol.
Fue visto por los hijos de Pedro José, por sus nietos y demás descendientes.
Este árbol estaba en un patio de la casa de Pedro José Báez.
Era visto por cientos de vecinos.
El desplome por los vientos del tornado de la mata de Anacahuita de Pedro José Báez como se le bautizó, no solo perdió su existencia, sino que cuando se iba al suelo para no pararse jamás causó pánico entre los residentes cercanos, porque consideraban que se estaba acabando el mundo.
La gente salió a las calles asustadas al escuchar el derribo del árbol, a muchos se les salieron las lágrimas de ojos al considerar que no la volverán a ver jamás florecer y echar, de paso sus frutos.
La bella mata de Anacahuita de Pedro José Báez, era el jardín de su familia y hacia él solían acudir los visitantes disfrutar de su sombra y echar las manos a sus ramas y frutos del frondosos árbol.
Ra uno de esos árboles, que aún hoy permanecía en su sitio, la cual despertaba las discusiones de los lugareños por su permanencia.
Algunos afirmaban, incluso, que como la mata de Anacahuita no había otro parecido en toda región.
Por eso, todos lo llamaban el árbol de Pedro José Báez, en honor al propietario del terreno donde estaba, quien desde joven había tomado la costumbre de cuidarlo y regarlo a diario.
Cuentan que cuando uno de los hijos de Pedro José Báez era castigado se sentaban a llorar bajo las ramas de su querido árbol hasta que pasara el enojo para posterior retornar a la casa que distaba a poca distancia.
Hoy al morirse solo deja como legajo la pena y se apagan para siempre aquellas flores que llamaban la atención de las abejas que acudían allí a buscar el néctar para fabricar miel.
Con su partida se ha ido la gran riqueza que ofrecía a los humanos, su sombra, su belleza y sus frutos apetecidos por niños, niñas y adolescentes.
La mata de Anacahuita de Pedro José Báez, aunque forzada por el ventarrón, sin embargo, se despedía sin remordimientos porque al caer no le hizo daño a nadie ni a nada.

ANACAHUITA: de Pedro José Báez, dejó recuerdos y favores.
Es de la familia: MIRTACEAS
Nombre científico de la ANACAHUITA: Blepharocalyx gigantea Lillo
Descripción: Árbol inerme de gran porte, de 15 a 30 metros de altura. Copa, relativamente angosta, corteza rugosa, ramitas nuevas pubescentes.
Distribución: Salta, Tucumán, Catamarca. Es propio de la selva tucumano-boliviana. Aunque en otros escritos dice que originaria de Perú
Es el árbol más alto de la selva tucumana donde hay ejemplares de hasta 40 metro de altura.
Según algunos conocedores de este árbol las hojas, al restregarse, despiden olor a trementina.

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