Una propuesta desatinada

Por Arismendy Rodríguez
Según recogen varios medios informativos, la ministra de educación superior Ligia Amada Melo ha dicho que propondrá la prohibición de la modalidad de docencia universitaria una vez por semana.
Prefiero pecar de ingenuo y pensar que la ministra ha sido sacada de contexto y su declaración no incluye a aquellas instituciones que desde su fundación han implementado la educación a distancia en las modalidades semipresencial (encuentros una vez a la semana) y la virtual (seguimiento a través de plataformas tecnológicas), y que han colocado a la República Dominicana en el concierto de países de vanguardia en materia educativa.
Las instituciones que han abrigado el sistema a distancia han acumulado méritos de sobra que validan su accionar como parte de las instituciones de educación superior en nuestro país. Algunas de ellas, como la Universidad Abierta para Adultos, UAPA, han salido airosas en todas las evaluaciones nacionales e internacionales a las que han sido sometidas, con muy buenas calificaciones en cada uno de los criterios de calidad bajo inventario. Hoy por hoy, esta institución ocupa un sitial de vanguardia en lo referente a la integración inteligente de las TIC en el proceso enseñanza-aprendizaje. Sus egresados, más de 12,000, destacan por su éxito profesional y dominio natural de las tecnologías, pues, se han formado en un ambiente donde las herramientas tecnológicas forman parte de la cotidianidad.
Aunque no se trata de comparar, pero los que como yo, provenimos de instituciones presenciales o tradicionales y que por una razón u otra ya hemos entrado en contacto con el sistema a distancia, podemos dar fe de las potencialidades que encarna la educación a distancia por encima del sistema tradicional. La educación a distancia tiene grandes bondades que desde mi punto de vista la hacen preferente, en especial, el seguimiento casi personalizado a los alumnos que se puede llevar a cabo utilizando las tecnologías, contrarrestando la masificación evidenciada en otros sistemas y que constituye una rémora para la anhelada calidad.
Poco a poco, la educación a distancia se ha ido abriendo camino, contracorriente y a contrapelo de personas e instituciones (públicas y privadas) que prefieren mantenerse ancladas en un rancio tradicionalismo negador de todo lo que signifique novedad o incorporación de las TIC en la educación.
Nos sorprende y resulta inaceptable que, precisamente cuando se está hablando de pacto por la mejora de la educación, se esté proponiendo denostar el sistema educativo a distancia, cuando estos aprestos deben más bien ir dirigidos a potenciar dicha modalidad educativa como una genuina oportunidad para sumar calidad y habilidades a los maestros y maestras como actores principalísimos del sector educativo.
Resulta paradójico que, mientras en los países desarrollados que suelen encabezar todos los estudios sobre calidad educativa la educación a distancia goza de gran prestigio y valoración; en nuestra República Dominicana, cuyas bajas calificaciones en todos los estudios y evaluaciones es proverbial, se esté hablando de rechazar o infravalorar este sistema.
Pero, como aquí vivimos de las paradojas y contradicciones, no duden ustedes que termine imponiéndose la desatinada pretensión de relegar la educación a distancia, quedando truncado el sueño de miles de jóvenes dominicanos que han creído en la educación a distancia; y no solo eso, sino que también quedaría esfumada quizás la única oportunidad que como país tenemos para salir del atraso educativo en el que nos encontramos desde hace siglos. Apelamos a la sensatez, pues, este país ya no soporta otro desatino.
Como Docente de Educación superior, en el Instituto Superior de Formación Docente Salome Ureña Recinto Luis Napoleón Nuñez Molina Ubicado en Licey al medio santiago LE EXPRESARE LO SIGUIENTE pude escuchar a la Ministra de Educación superior ciencia
Saludos Ángel, un placer saludarte. En relación a este tema, es claro que existirán puntos de vistas diversos y eso es saludable en una sociedad pluralista y democrática. Ahora bien, lo cierto es que al margen de las apreciaciones la educación de hoy