Una OEA predispuesta

Por Lisandro Torres
OEA: debió jugar un papel mediador, no impositivo, donde emitieron razonamientos parcializados. «Se descalificaron ellos mismos».
Antes de producirse el encuentro por el que la misión americana abogaba, entre los dos países caribeños, ya estos estaban adelantándose, hablando de lo que debía hacerse (fusionar la isla).
Está claro que vinieron indispuestos, pero si predispuestos, en contra de los quisqueyanos, con un levantamiento hecho en una oficina de la gran Urbe.
En que cabeza cabe: que la Organización De Estados Americanos, arribó al lugar de los hechos, un domingo, para irse un martes. Y en apenas día y medio de trabajo, sin contar el de la llegada, estas personas iban a realizar una experticia minuciosa, real, y objetiva, de la problemática migratoria dominico-haitiana, que nos ha afectado durante décadas. «Ni magos que fueran».
Almagro, primero entraste las narices donde no debiste, y luego metiste las patas.
Acuerdo
En caso de llegar a un acuerdo para un posible diálogo entre los dos países que conforman la Hispaniola, República Dominicana y Haití, en el que se trate el asunto migratorio como punto único. Hay un tema que no debe estar sujeto a ninguna discusión: aquel que lesione la Constitución de los dominicanos.
Antes de iniciar cualquier acuerdo con el vecino país, sobre la superficie plana de la mesa tiene que habitar el libro de la Carta Magna. Jamás se pueden negociar los artículos que se refieren claramente a la soberanía del país.
Y más ahora, que no existe, según Almagro, en las características del relieve y la geografía, así como también en las políticas que definen los límites territoriales de un Estado, una porción de tierra, rodeada de agua, con dos países. «Pero que absurdo»