Sappho libro
Sappho

Sappho

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POR: SANDRA FERNÁNDEZ – Escritora. Reside en Santiago Rodríguez.

La mujer siempre fue visualizada como una ciudadana de segunda categoría, aún en nuestros tiempos, eso sigue vigente en algunas partes del mundo, imagínense entonces, hace más de dos mil quinientos años, como era tratada la mujer, y aunque, en Grecia, en esa época había una cierta libertad, no muchas mujeres se destacaron en la literatura. Más esa no fue la suerte de la gran mujer objeto de esta pequeña reseña; hablamos de la poeta Safo de Metilene, o mejor conocida como Safo de Lesbos, llamada así por el nombre que llevaba la isla donde nació.  Poeta griega, fue la primera occidental que cantó a las musas, a lo divino y a las mujeres.  Nació en el siglo Vl a.c., su nombre Safo, nos llega del latín Sappho, el cual tenía una escritura distinta en griego.

Desde que el mundo es mundo han existido las calumnias, por eso para algunos historiadores, es un mito, el que esta mujer culta, bella y adinerada, haya sido considerada desde su época, como una mujer con una idea de la sexualidad y el erotismo diferente, pues el hecho de que se decidiera a tener un espacio donde muchas mujeres jóvenes aprendían artes, como la danza, música, literatura, bailes, y a las que escribió poemas amorosos, la identificaron como lesbiana, aunque en esa época aún no existía esa palabra con las connotaciones que se conoce hoy en día; la realidad es, que ella amaba a las mujeres, quizá con otro tipo de amor, pero claro está, no todos entendían ese amor que ella sentía, por eso hoy en día, se les llama lesbiana a las mujeres que gustan de su mismo sexo.

Aunque algunos afirman que, ciertamente, a ella le gustaban las mujeres, otro entienden que no eran más que calumnias, lo de su orientación  sexual, pues se sabe que Safo se casó y tuvo una hija a la que llamó Cleis, como se llamaba su madre, y el amor que le profesó a su hija, también se lo expresaba a sus alumnas, se dice que su poesía era muy erótica y quizás por eso muchos creían que era homosexual, además también se dice que ella y su compatriota Alceo, estuvieron enamorados, y a ellos se le atribuyen los siguientes versos: » Oh virginal Safo, la del oscuro cabello, entrelazados de violetas y sonrisa de miel, algo quisiera susurrarte al oído, pero la vergüenza me lo impide.»

A lo que ella contesto:

«Si tus deseos son dignos de ti y de mí, tu lengua no dirá a mis oídos, algo que resulte torpe, no debe la vergüenza hacerte bajar los ojos al suelo, ni detener tus palabras.»

Safo y Alceo, son considerados los poetas mas sobresalientes de la poesía lírica griega arcaica.

Pero además algo que fortalece la idea de que no es cierto el mito de que ella era lesbiana, es el hecho de que dice la leyenda, que ella se suicidó por ser rechazada por un joven marino, arrojándose desde un acantilado, en la isla de Léucade.

Esta gran poeta reconocida en vida, por sus contemporáneos, de tal forma, que mientras a Homero se le conocía como El poeta, a Safo se le llamaba La poeta. Es conocida como la inventora del verso de tres endecasílabos y un ádonico final de 5 sílabas, conocido hoy en día como oda sáfica, escribió 9 libros, de odas, o canciones nupciales, elegías o himnos, su obra nos llegó incompleta, pues el paso del tiempo no perdona y de sus 12 mil versos, que se cree escribió, solo se conservan unos cien. Platón la consideró como la décima musa, esto es prueba de que la obra de Safo fue muy conocida en sus tiempos, fue incluida entre los 9 poetas más sobresalientes de la lírica.

En fin, mis queridos lectores, que la historia de la gran Safo, está llena de mitos y leyendas y muy pocas cosas de las que se dicen de ella se dan como realmente ciertas, el escritor Bruno Rosario Candelier, en su novela El sorato de Magdala, la define como «La primera gran mujer de la literatura universal » la posible fecha de su muerte se dice que fue en el año 612 a.c.

Por mi parte, entiendo que la poesía, es un lenguaje diferente y las almas poéticas, tienden a ser muy efusivas con la gente que ama, sin importar su sexo, pero al fin y al cabo a quien le debe importar la orientación sexual de una mujer como ésta, cuando hizo tanto por el arte, y hay tanto que estudiar sobre ella, su grandeza está muy por encima de eso, y se manifiesta aún en nuestros días, después de siglos de su existencia.  Bien escribió que nunca sería olvidada aún después de su muerte.

Autora de la presente recopilación: Sandra Margarita Fernández Martínez.

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