Querella contra comunicador por presunta agresión en Palacio de Justicia genera controversia
Por: Juan Pablo Bourdierd.
Santo Domingo, RD. – Un incidente ocurrido en las inmediaciones del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva ha desatado un nuevo foco de tensión en torno al caso vinculado a la discoteca Jet Set, luego de que el comunicador Jhossan Capell fuera formalmente denunciado por presunta agresión física.
Querella comunicador: claves de la agresión en Palacio de Justicia
La querella comunicador fue interpuesta ante la Fiscalía del Distrito Nacional por José Luis Custodio, quien asegura haber sido agredido durante un altercado que tuvo lugar mientras el comunicador ofrecía declaraciones a la prensa.
De acuerdo con la denuncia, el hecho se produjo en un momento de alta tensión emocional, cuando Custodio, afectado por la pérdida de su familiar en el caso que se investiga, confrontó verbalmente al comunicador. La situación escaló rápidamente y terminó en un contacto físico que fue captado en video y posteriormente difundido en redes sociales.
Querella comunicador: impacto del caso en la opinión pública
El expediente, depositado en el sistema de atención al ciudadano del Ministerio Público, invoca el artículo 309 del Código Penal Dominicano, que sanciona los actos de violencia física. La parte denunciante sostiene que la acción constituye una falta grave que debe ser sancionada conforme a la ley.
El abogado Yan Carlos Martínez, representante legal de la familia afectada, afirmó que procederán con una querella comunicador de madera formal con constitución en actor civil, al considerar que el hecho trasciende lo personal y representa una vulneración a la dignidad de las víctimas.
Durante el incidente, miembros de seguridad presentes en el Palacio de Justicia intervinieron para evitar una escalada mayor del conflicto, separando a las partes involucradas.
Tras la difusión del video, Jhossan Capell emitió un mensaje público en el que expresó arrepentimiento por lo sucedido. Sin embargo, la familia denunciante ha dejado claro que la disculpa no sustituye el proceso judicial en curso, el cual seguirá su curso en los tribunales.
El hecho ha generado reacciones divididas en la opinión pública, reavivando el debate sobre los límites del ejercicio comunicacional y el manejo de situaciones de alta carga emocional en escenarios judiciales.
Fuente:
Con información del Listín Diario / periodista Ramón Cruz Benzán