¿Qué culpa tenía la niña?
Por: Marcelo Peralta.¿A dónde vamos a parar?,
Descorazonado he quedado con la infausta noticia de la muerte de una niña en la capital, cruzado su cuello por una bala en enfrentamiento entre narcotraficantes que controlan puntos de drogas en la capital.
¿Qué culpa tenía esa niña?
La respiración de Erkis Nicol Leiva, de 9 años de edad, se paró para siempre y su vista se nubló para jamás volver a ver ni siquiera la luz del sol.
Esa pregunta se la formulan a cada minuto miles de dominicanos, quienes desesperados por el clima de violencia, están prisioneros de una delincuencia que le ha perdido el miedo a la autoridad, gracias al apapacho que las mismas leyes prohíjan.
El grado de irracional de la violencia hasta el que ha llegado la delincuencia, está para ponerle los pelos de punta a cualquiera que tenga dos dedos de frente.
La sensación de paz del dominicano no es para presumirse.
No es como decía FRANKLIN ALMEYDA RANCIER cuando era ministro de Interior y Policía de que la delincuencia era una percepción de la ciudadanía.
ALMEYDA RANCIER, aspira a la PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA.
¿Y?
Ya con el grado de violencia, la República Dominicana no tiene nada que envidarle a Colombia y a México.
Que nadie se lleve a engaño de que el lugar de República Dominicana en el ranking de sosiego es tenebrosamente real.
Se permean en todos los estamentos de la sociedad.
Ante esta grave situación, ahora se destapa el jefe de la Policía, mayor general José Antonio Polanco Gómez, que de ser cierto que el Congreso aprobó la creación de una Policía Técnica Judicial que tendría el manejo de las investigaciones criminales, el sistema de seguridad corre el riesgo colapsar.
Al decir de Polanco Gómez la Constitución de la República faculta a la Policía a prevenir el crimen e investigar las manifestaciones delictivas que acontecen en el país.
¿Pero cuántos policías son delincuentes mi general?
Estamos a 12 meses de las elecciones presidenciales.
¿Quién sigue?.
¿Quién controlará esta vorágine?
¿Y quién le pone el cascabel al gato?
Hasta la próxima.



