Pedro Martínez es una línea para el Salón de la Fama
Sabaneta, Santiago Rodríguez. – Por segundo año en forma consecutiva nuestro Samy Sosa, al igual que otros legendarios peloteros como Barry Bond, Róger Clemens y Mark Mcgwire.
Con todo y haber disparado 609 cuadrangulares de por vida, ser el único pelotero en toda la historia del beisbol de grandes ligas en conectar 60 o más honrones en más de una ocasión, (66 en l998, 63 en l999 y 64 en el 2001), su carisma, y entre otros aspectos más su liderazgo, se quedó corto en su intento de ingresar al Salón de la Fama de Cooperstown al no haber recibido el voto por parte de los miembros de la Asociación de Cronistas de Beisbol de los Estados Unidos.
No hay dudas de que esa negativa en dar el voto al bambino del Caribe para ingresar al Salón de la Fama no es negando los números acumulados por quien de un pobre limpiabotas y lavador de vehículos en la década de los años 80 en San Pedro de Macorix pasó a ser el pelotero más popular y admirados en las grandes ligas al extremo de que dos presidentes de los Estados Unidos de Norteamérica lo visitaron en Chicago y fue reconocido con el hecho de que en el año l998, a pesar de que quien ganó el liderato de cuadrangulares fue Mark Mcgwire, ser invitado a encender el arbolito de la navidad en la Casa Blanca.
Esa negativa se debe a una simple sospecha de que en sus mejores años Samy usó esteroides y eso es injusto. Digo que es injusto porque mientras a otros ex jugadores se le probó que ciertamente usaron sustancias para aumentar su rendimiento, en el caso del petromacorisano no pasó de ser más de una simple sospecha que dicho sea de paso no tiene base.
Pero bien, ya que esa simple sospecha ha sido usada como un pretexto para no votar por Samy Sosa para el Salón de la Fama, particularmente yo me preparo para ver que respecto a Pedro Martínez quien el próximo año aparecerá por primera vez en la boleta no van a encontrar ningún pretexto. A Pedro Martínez nadie lo ha mencionado en el uso de sustancias para el aumento del rendimiento y contrario a ser vinculado a esa práctica se le reconoce conjuntamente con Randy Jhonson como los lanzadores más dominantes en la época de los esteroides y quienes así lo afirman están en lo cierto. Digo que están en lo cierto porque los efectos de los esteroides se manifestaron más rotundamente desde el año 1996 hasta el 2004 y en ese lapso ningún otro lanzador ganó más juegos ni ponchó más bateadores que ellos. Los dos van a aparecer primera vez en la boleta en el 2015 y me atrevo a pronosticar que serán escogidos y así vamos a tener el segundo dominicano en Cooperstown.
Los números de Pedro son impresionantes al haber ganado 219 juegos con sólo 100 derrotas, ponchó 3154 bateadores en 2827-1 entradas lanzadas, es decir que propinó más ponches que los innings que lanzó y solamente concedió 760 bases por bolas acumulando así un excelente promedio de conceder sólo una transferencia por cada 5.45 bateadores ponchados y un envidiable promedio de 2.93 de efectividad.
Siendo así las cosas y además tomando en cuenta sus tres premios Cy Young, el hecho de que no ha sido vinculado con nada que pueda servir de pretexto para negarle el voto como se lo han negado a Samy Sosa, preparémonos para ver en el próximo año cuando conjuntamente con Randy Jhonson, y quizás con Jhon Smoltz, Pedro Martínez sea seleccionado para el Salón de la Fama de Cooperstown.
Anóootenlo!.




