OBSTINACIÓN
Algunos razonamientos sobre el partido revolucionario dominicano (PRD), en Santiago Rodríguez. En las elecciones del año 2006, esta organización truncó toda posibilidad para obtener un buen desempeño, a tal punto, que tubo que conformarse con una diputación, que luego por los aspectos de arrogancia que caracteriza la dirección del colectivo blanco local perdieron. Lo mismo aconteció con el Ayuntamiento de Monción, que resulto en manos de una persona muy ajena al PRD.
En esas elecciones, le cerraron el paso a Carlos Domínguez, luego de haber ganado el proceso interno perredeísta con amplio margen, el cual podría competir por
La arrogancia no termina, y se expresa en el accionar de esa dirección, que ha permitido la salida impulsiva de cuadros dirigenciales y aspirantes a posiciones electivas, los cuales se han visto forzados a decidir el apoyo a otra organización política “PLD”.
Todo obedece, a la arrogancia y a la obstinación, puesto de que, a alguien en ese partido se le ha metido entre cejas y cejas que tiene que ser diputado, y en ese sentido lo atropella todo. Sin respetar su improta como legislador, truncó las aspiraciones legítimas del diputado y compañero suyo de ese partido, Celestino Peña.
Hoy y fruto de esa tendencia de arrogancia y sin importarle el posicionamiento cuestionable de su partido frente electorado forzan un absolutismo en cuanto a las candidaturas a diputados, puesto que prácticamente se conocen a un solo aspirante, craso error, veremos los resultados, por lo que humildemente veo, en estos momentos al PRD le rezan el padre nuestro y pronto estaremos acudiendo a su sepelio.
