Napoleón Méndez, nuestro héroe nacional
Por el Arq. Ricardo González Quiñones
Salía de impartir docencia de la Universidad, cuando recibí la llamada de mi amigo Darío Diloné, aquella noche del miércoles 22 de septiembre del 2010.
No quería creerlo, me embargó un velo de tristeza porque conocía este hombre, sabía de su vida, sus ideales, su moral y su humildad. Llamé a mi amigo Nito Leclerc y le dije que nuestro amigo Polón se había ido.
Pensé que cuando llegara a la funeraria, al día siguiente, encontraría nuestras autoridades haciendo guardia frente al ataúd con los restos mortales de nuestro Héroe Nacional.
Cuán equivocado estaba, ninguna de las autoridades estaban presentes en el velatorio.
Creí que el jueves estarían las banderas de mi pueblo a medio asta y no fue así, creí que se declararía día de duelo provincial y tampoco fue así, creí que ese día se suspenderían los bochornosos escándalos llamados música del parque y quizás de todo mi pueblo y no fue así.
Que vergüenza, pensé luego que cuáles de ellas conocen la historia de Polón, creo que ningunas.
Pensé que cuáles profesores de nuestras escuelas de la provincia conoce la historia de este Héroe Sabanetero, muy pocos, para no decir ningunos.
Sólo un puñado de Sabaneteros luchamos para que se le hiciera en vida un reconocimiento a Napoleón y que la calle Libertad se llamara Napoleón Méndez Ramos, pero no pudimos, a nuestras autoridades no le dio la “gana” de hacerlo.
Hoy y en lo adelante, estaremos preparando dentro del Monumento a Francisco Bueno, erigir a su lado un busto de Napoleón y remodelar el Monumento, así nuestros héroes estarán juntos hasta la eternidad.
Ese es nuestro pueblo y con él, esas son nuestras autoridades, no hubo tiempo para reconocer a Polón en vida, pero para recorrer la ciudad y los campos en tiempo de engaños, dando salchichones y tres libras y media de arroz a nuestros hombres y mujeres humildes para captar votos, si hay tiempo suficiente.
Hasta pronto, Dios querrá
Arq. Ricardo González Quiñonez
Sabanetero