Muere doña Eira López madre de Hans Scheaffler
Por: Juan Pablo Bourdierd.
Sabaneta, Santiago Rodríguez, RD. Dejó de existir la mañana de este sábado en la ciudad de Santo Domingo, la señora Eira López, quien era la esposa del comerciante de origen alemán, Don Rodolfo Scheaffller y madre del doctor y catedrático universitario Hans Scheaffller, ambos fallecidos.
Doña Eira López, a la hora de su deceso tenía 98 años de edad.
Expiró a las 5:30 de la mañana de este sábado y su cuerpo será sepultado la tarde de hoy en el cementerio Cristo Redentor de la ciudad de Santo Domingo.
Nació en la comunidad Cercadillos al Sur del municipio de San Ignacio de Sabaneta, provincia Santiago Rodríguez.
Se casó con el comerciante de origen alemán, Don Rodolfo Scheaffler.
Vivieron en la esquina que forman las calles Pedro Thómas y general Benito Monción, del barrio La Joya, en la parte baja de la ciudad de San Ignacio de Sabaneta.
Durante el matrimonio solo procrearon a Hans Scheaffler.
Doña Eira López, era una mujer muy apreciada por sus vecinos y por quienes la conocieron.
La pérdida física ha generado tristeza en el municipio de San Ignacio de Sabaneta.
«Se ha ido hacia el más allá un ser humano extraordinario pos sus cualidades morales» han manifestado muchas personas que le conocieron en vida.
La población de Sabaneta está de luto y en duelo por la ida de Doña Eira López.
Para muchos ciudadanos será increíble salir de esta pena y este dolor tras la muerte de esta respetable daña.
En la actualidad y tras la noticia, muchas personas en la zona sienten momentos muy tristes.
«Absolutamente da mucha pena y tristeza su muerte ya que fuimos vecinos por muchos años y era una mujer extraordinariamente decente y excelente ser humano» dijo el periodista Marcelo Peralta.
«Lamento mucha su ida y deseo que Dios la coloque en el lugar que ella se ganó en la tierra» replicó Peralta.
«Me siento muy abatido por la muerte de Doña Eira López» sostuvo el comunicador social.
«Doña Eira López era una mujer excepcional y para escuchar lo que decía tenía que estar muy atento y leer sus labios para entender lo que ella estaba diciendo porque hablaba con muy respeto y en voz baja» sentenció el periodista Marcelo Peralta.
Tras la muerte de su esposo Don Rodolfo Scheaffler ella sufrió basta y se mudó desde Santiago Rodríguez a la ciudad de Santo Domingo donde su único hijo Hans Scheaffller.
Y su vida se fue gastando con la muerte de su hijo Hans Scheaffler, sostuvo Peralta.