Marquelis Valdez escritora
Marquelis Valdez - Escritora
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Marquelis Valdez en Ecos de Personajes Poéticos

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POR: SANDRA FERNÁNDEZ MARTÍNEZ – Escritora. Reside en Santiago Rodríguez.

Hola, mis queridos amigos, como dice Montesquieu: “Si nos bastara con ser felices pronto lo conseguiríamos; pero queremos ser más felices que los demás, y ello es muy difícil, tanto más cuando que consideramos a aquéllos mucho más felices de lo que en realidad son”. Me viene esta frase muy bien para iniciar nuestro segmento, en virtud de que el sábado anterior habíamos publicado la participación de nuestra poeta dominicana Marqueliz Valdés, y por motivos que ignoramos al parecer alguien reportó nuestra publicación y dicha entrevista fue desaparecida de Facebook, por lo que la publicación no puede ser visualizada en mi muro, ni tampoco compartida desde el periódico.

Sandra Fernandez Ecos
Sandra Fernández – Escritora

Realmente pienso que pudo ser porque algunos grupos tienen cierta política de que no deben compartirle ninguna otra publicación, sino que les interesa que se publique directo en sus grupos, quizás por alguna inobservancia de dichas reglas, pudo ser reportado este segmento, cosa que, en casi dos años de publicación, jamás había pasado; de no haber sucedido así, no queda de otra que pensar que alguien por algún motivo que desconocemos, no quiso que esta entrevista siguiera publicada.

Dicho esto, queremos pedirle disculpas a nuestra invitada y por supuesto volver a comentar su poesía. Es un verdadero placer estar de nuevo con ustedes, es una costumbre de nuestro segmento Ecos de Personajes Poéticos, traerles un protagonista diferente, siempre tratando de dar oportunidad a todos los que llevan un artista dentro de sí, y que saben bien mostrarlo, porque el arte es todo un universo, donde cada uno puede convertirse en una estrella diferente.

Hoy tenemos una gran invitada, la joven y laureada Marquelis Valdez. Estudiante de Comunicación Social de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Premio Internacional de Poesía Casa de Teatro, 2022, con su poemario “Amuletos del Vacío”. Ingresa a los talleres de la Fundación Literaria Aníbal Montaño en el 2005. Obtuvo el primer lugar en poesía en el Certamen Nacional para Talleristas 2008, con el poema “Invitación al Infinito”, Secretaría de Estado de Cultura. Obtuvo el tercer lugar en poesía en el Certamen Literario de la Región Sur, organizado por el Colectivo de Escritores Sur-Sur, con su poema: “A solas con uno mismo”. Ha participado en eventos como la Primera Bienal Nacional del Cuento, San Cristóbal 2009; Festival Internacional de Poesía en la Montaña 2008, 2009; Homenaje a Juan Bosch, San Cristóbal 2007 y 2008; Festipoesía, San Cristóbal 2009. Junto a Marlex Rodríguez, fundó el taller literario Mi Barrio en Letras, Los Molina. Ha publicado los poemarios: “Los siglos del dolor” (2007); “Un 2 tres silencio!” (2008); “Yo, Mossabet”, Feria Regional del Libro Bahoruco (2020). Textos de su autoría se encuentran en antologías como: “Contra Olvido”, “Nosotros también contamos” y “Habitantes de Nigua”. Como pueden leer, mis queridos amigos, ésta poeta además de tener un gran presente, tiene un gran futuro, colgado en el espejo del tiempo en la literatura dominicana, conozcamos más de ella:

Marquelis Josefina Valdez Soto, nació en San Cristóbal 1989.
Según nos cuenta, “todo empezó en el colegio Emmanuel. La profesora de literatura Martha Camarena, un día nos leyó un cuento sobre un mendigo; su buena lectura me atrapó al instante, era una forma hermosa de capturar la atención de todos. A raíz de ahí nació mi interés por la lectura”.

En el mismo tenor, nuestra invitada nos confiesa que se inició en la escritura con un diario, pues “tenía un amor platónico y cada vez que lo veía y se me alborotaba el estómago, surgía algo nuevo para escribir.”

Marquelis ingresó a la Fundación Literaria Aníbal Montaño en el 2005, gracias a la amiga, Vilenny Nina quien también escribía y con la cual, nos dice, “siempre nos leíamos nuestros escritos y nos hacíamos comentarios. Un día decide presentarme a Deysi Encarnación, quien era integrante del taller y me llevó. Desde ese entonces se convierte en mi hogar literario. Ahí me desarrollé como tallerista, aprendí el manejo del lenguaje, conocí varios autores en vida, entre ellos a Diógenes Valdez, participé en diferentes eventos, etc. Junto a Marlex Rodríguez, también poeta de FLAM fundamos el taller literario Mi Barrio en Letras Los Molina, sector en que residíamos.”

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Con este aval -a manera de presentación- hemos podido conocer que la poeta entiende que un escritor no debe encasillarse, pues se crearía sus propias limitaciones. La autora ha incursionado ultimadamente en el mundo del cuento (claro está es un género bastante riguroso) pertenece al grupo de Las Nuevas Narradoras Sancristobalenses. En el 2023 publicó la antología de cuentos “Delirium” Nuevos Narradores Sancristobalenses, donde se incluyó uno de sus textos. Nos cuenta: “Me gusta al leer algún libro hacer anotaciones, algún tipo de análisis, etc. Pero digamos que en la poesía es donde me siento más yo, es el género con el que más me identifico.” Son muy variados los temas que aborda en su poética. Empezó escribiendo poemas eróticos. Fue un tema que desglosó desde diferentes ángulos. También agotó muchos recursos en eso. Ella cree que es un tema puente, que es necesario pasar por allí y quemarlos. Ya con el tiempo y la madurez de repente escribe poemas con ese aire, pero con algo (que no sabría qué, totalmente distinto). Desde siempre ha tratado la muerte como esa convicción tan cruda y segura que al fin y al cabo tenemos, queramos o no. Es un tema muy apasionante e inquietante para todos. El yo y la introspección, un poco de filosofía, el de dónde venimos y hacia dónde vamos, la cotidianidad (ese diarismo que acontece siempre en la esquina, en el barrio, donde quiera que me mueva). Ha tocado temas tanto sociales, como políticos o religiosos. Le ha poetizado al amor, a la vida, a los amantes, a cualesquiera de las formas de ganarse la vida, a la amargura, a la familia. Pero sobre todo creé que su poesía enfatiza mucho el dolor. Se considera la poeta de la nada y del vacío (como señaló Ramón Mesa en algún momento).

Su autor favorito: Walt Whitman. “Amo su libro Hojas de Hierba. Lo siento como un poeta tan completo, que abordó tantos temas, fue tan rechazado, tan marginado y aun así siguiendo, sintiendo la fragilidad de la vida y siguió escribiendo.” Así nos habló de su escritor favorito.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”.

Su propia poesía la define “Como esa voz tan fuerte y tan autónoma capaz de saber y decir tanto de mí, mientras yo lo ignoro. Como magia, como un don tan hermoso que debo compartir.”
Ella nos cuenta: “Simplemente me llegan muchas palabras, a veces ideas y creo que debo darle forma y escribirlas, porque si lo postergo, a la hora de intentar hacerlo, se han desaparecido. Me inspira el hecho mismo de respirar. De saber que quiero comunicar algo y como no puedo hacerlo ni a través de la música, ni de la pintura ni de las diferentes manifestaciones del arte, entonces lo hago a través de la palabra, convirtiéndola en poemas. Me inspira cualquier cosa, los sentimientos, las emociones, las experiencias, tanto ajenas, como propias (ir en una guagua y escuchar un tema que llame mi atención), cualquier amargura de otro que me sobrecoge; la alegría también. Siento que más que nada escribo para esculpir el dolor que trae la vida misma.”

Marquelis le gustaría ser recordada como la ha llamado un gran amigo, un compañero de la Fundación Literaria Aníbal Montaño llamado David Alexander Cena, que siempre que lo ve (y dura mucho para verlo, pues vive en Barahona), al saludarla le dice “la gran Marquelis Valdez”; y ese saludo le emociona mucho pues denota cariño, respeto y admiración hacia su obra poética y el sentimiento -dice ella- es mutuo. Esa sería una bonita forma de recordarla, nos expresa de igual manera que Ysabel Florentino, la presidenta de dicha fundación, en días pasados envió un video de una lectura suya al grupo y la tituló “siempre Marquelis”. Le llamó bastante la atención porque se dio cuenta que le gustó esa manera de referirse a ella, “era como decir que no tengo otra forma de ser y que siempre al ser, entrego mi esencia”, nos confesó.

Según nuestra invitada “La literatura nace como una manifestación cultural, para expresar el arte y puntualizo que para perpetuar la memoria del pensamiento de los pueblos y de las grandes civilizaciones.”

Ella escribe poesía tanto en verso como en prosa. Y los poetas que recomienda leer son los siguientes:

Miguel Cervantes
Gabriel García Márquez
William Shakespeare
Juan Bosch
Juan Rulfo
Cesar Vallejo
Walt Whitman
Oscar Wilde
Virginia Woolf
Alejandra Pizarnik
Eduardo Galeano
José Mármol
Diógenes Valdez
Etc.

Para ella lo más difícil de ser escritora es tener la conciencia de que escribir ya no es un desahogo, ni un simple completar palabras, sino que asume la escritura como un oficio literario, con el carácter y toda la disciplina que requiere cualquier oficio.

Para esta poeta su mayor logro es el hecho mismo de escribir. Saber que tiene muchos años escribiendo y sigue con esa necesidad ferviente de seguir haciéndolo.
Su mayor logro es que la persona al leerla se sienta identificada y la abrace a través de su poesía.

Ella cree, al igual que Wihtman, que la literatura, las palabras y la poesía pueden salvar al mundo.
“La literatura sirve para educar, sanar, para salvar, para tantas cosas. La literatura sirve para Ser y ser cada vez más humanos.” Con esta frase culminamos este reencuentro con esta joven poeta, aunque como poeta no sea tan joven.
Aquí les dejo varios de sus poemas para que, al igual que yo, puedan apreciar la magnífica poeta que tenemos, orgullosa de ella como dominicana que es.

Poemas de Marquelis Yo Mossabet

Descubro todo mis fantasmas
Y los lanzo al viento
Y todo toma forma
Ahora conozco mis ojos espejo
Descubro cada debo
Descubro el viento
Y todos sus latidos
Todos.

Me confieso ante el espejo, conmigo, con estas mis pequeñas garras y mi voz. Desnuda, como la que traía mi madre en su vientre, con todas las partes mías y las que aborrezco. Me desvisto sin hermosura ni figura interior. Como todas las almas y los espíritus. Evoco todos mis actos y vuelvo sin prudencia ni buenas intenciones. Ofrezco una mejilla al viento y la otra al desorden. Me confieso descalza, consagrada a lo sencillo y a lo sublime, sin perfumes de hojas verdes, sin cantos ni elogios. Me confieso como soy. El espejo dice mi nombre y yo su secreto, otra vez yo inspirada por la ignorancia y la sabiduría. Me confieso de espalda al amor y sin añadir más tonos. Sustituyo lo cierto por lo que soy. A menudo me presumo vuelo y tan solo ave.

Una plaza de mundo gigantesco en cada mirar hacia afuera
Mientras la lluvia empaña mis cristales y en cada destello contemplo mi vida desvanecida, alocada, terciopelo.
Me desvisto frente a los espejos de la tarde y amo mis miembros sueltos
Enumero mis órganos y soy este latido después de los autos
Soy este caer lento del tiempo que moja todo y deja mis ilusiones a secas.
Y pasa el muchacho que chapotea en el charco,
que me mira de reojo y danza,
porque sabe que esta esfera es de ruegos y promesas.
Quisiera sacar mis manos y regalar dulces a los niños para verlos sonreír.
Los adultos siempre esconden sus miedos,
esta vez bajo sombrillas
Y tomo el café despacio analizando cada circunstancia de este mapa,
cada episodio que me dibuja el día, desde mi ventana.

Hoy me siento menos que ayer
Es triste ser lluvia después de la tarde y caminar con las manos llenas de tiempo si ya me aproximo a esas filas de sombras
Donde todo rostro tiene nombre de ausencia y miedo Así recorro esta ciudad Esta ceguera de recuerdo y olvido
Donde lo perdurable se besa en cada muerte
Es un asunto de principio compartido
Pronuncio el reflejo de todos los hombres tristes.

Me apresuro a huir con el día después de cada otredad
Cuando comprendo el tedio en cada paso espalda
En qué instante de este maldito paseo vida dejamos de ser carne para volvernos sombra Quién presume que el tiempo sana heridas
A dónde van los hombres vacíos y tristes
En cuál de los bolsillos pueden caber las ausencias
Por qué no morir como las flores,
una mañana cualquiera sin que nadie nos extrañe
Hay momento que llorar es más difícil que cualquier suicidio
Y lo nombramos como gota de lluvia que espera en la ventana
Cuando la tarde es solo una pieza para descifrar códigos.

Hay otra imagen en el beso, que no es el beso mismo. Son rasgos penetrando dentro, de adentro hacia afuera, que encienden este verso y danzan como las palmas de la lluvia, cuando besa y se estremece queriendo estrechar mi silencio y sus labios.
Hay otra imagen digo
Que no es el futuro ni una razón por averiguar. Es el sentido mismo de la herida estremecida y un poema. Es el menudo de todas las cosas recogidas en tus ojos, en lo íntimo del decir y la palabra. Esta imagen vestida de sello y alma, de abandono y fiesta, es donde inician los espíritus y la creación.
Hay otra imagen en el beso
Que marca pautas y vuelo
Que fluye de mi carne y de la melancolía de Dios.

Tengo una tristeza petrificada. Mi tristeza es pequeña y a veces le da hambre, me abraza profundo y me mira. Es mía y yo con ella. Va amarilla de sol y camino. Es ancha, de colores perfumados y una voz pequeña. Mi tristeza blanda, vacía, triste. De esas que se cuelgan en el alma y te vuelven abrazar en el extravío.

Amarro mis fantasmas a la pata de la cama
Y así huyo detrás del viento
Masticando mis demonios
Dándole forma de dios a mi absurda colación de existencia y vacío
Donde habita el sexo y nadie promete nada
Y cada cuervo busca su nido.

Ya es tarde, prefiero leer revistas Cosmopolitan y no pensar en esta dicha de morir. Tengo miedo de creer lo terrible de un adiós y saber que la nada se me cuece entre las sienes y volveré a ser ilusión soñada de cualquier gigante del cielo. Todavía nombramos las cosas, identificamos los signos. Quien había creído que al alcanzar la estatura del dios imaginario caímos de azar en esta fábula de duendes sin nombres. Habrá que vivir cualquier día y de lejos pertenecer a esta ausencia que ya se nos hace grande. Aunque tengamos nuevos rostros y otras formas de llamarnos, la esperanza se me hace suicida y solo quiero respirar el mismo aire que los dioses.

A ustedes, amigos lectores, les dejamos un fuerte abrazo, estaremos de nuevo por aquí el próximo sábado, en otro segmento similar, les deseo un hermoso fin de semana, hasta la próxima entrega de Ecos de Personajes Poéticos. Amen a sus seres queridos y disfruten la vida sin hacer daño a nadie. “La humanidad sueña por medio de los poetas”.

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