Los niños y la injusticia del hombre

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Tony Cedeño - escritor.

POR: TONY CEDEÑO – Escritor Reside en Ecuador.

En las sociedades, desde tiempos remotos, el ser humano buscó en las bondades del cielo y de la tierra la belleza de lo creado.

Tony!

Llevo sendas, caminos distancias, pero desprovisto de una brújula qué haré. Debe haber en cada ser un motivo que lo ayude a vivir.

(Foto: FE)

Si apreciamos el trasfondo de los hechos en los cuales el arte pervive nos daremos cuenta que nuestra existencia es ese arte supremo y primigenio: excelso, divino y lúcido como lo es la aurora al asomarse al amanecer. 

Cuadro más precioso habrá que el de los hijos en el seno de su madre.

La familia goza de ese sentimiento tan fuerte que es la consanguinidad que parte de un milagro, porque todas las consecuencias de ese milagro se pueden ver, sentir y palpar. 

¿O no habrá razón de la rosa con sus esbeltos pétalos sedosos?

Así es la madre en sus ojos, una lamparita que siempre se enciende al sonreír. 

Ahora les pregunto a los presentes.

¿Será la vida el regalo más preciado? 

Las paredes del corazón se quedan atónitas ante este poder que doblega al orgullo, pues ¿qué otra manifestación más sustentable habrá que la fuerza de un abrazo? 

He ido por caminos desiertos viendo la quimera de una lágrima en el rostro de ensueño de los niños y estos rostros son la huella de una injusta injusticia pues el hombre a bregado tanto en su ambición de poder que se olvidó de los pobres y asumió un rol protagónico ensimismado en la corrupción y sus tentáculos.

Cayó hondo hasta desaparecer de su propio amor dado a su soberbia y entregó al demonio su alma trémula y descalza.

Aquí vienen a parar todos los vientos en una escena inamovible, como un grito de mil niños en uno sólo; creo que un niño tiene el poder del canto de mil ranas, más, del líquido vital y entrañable con que se alimenta un infante, el crío de un gorrión, o una rosa bonita los elementos nos llenan de esa sustancia que viaja más allá del crepúsculo. 

De ello la palabra deja estelas y movimientos ondulantes, como la ola que flamea en la mar serena su altivez de sal y de espuma. La selecta esencia de la vida nos adentra en la ternura por ese corredor de la imaginación privilegiada que ve más allá de las sombras desde su óptica infantil dada en su sonrisa.

En síntesis, me puedo sentar como el niño a cantar como todas estás mil ranas pero me será imposible ese triunfo dado que no puedo bregar contra los elementos naturales pero si puedo inducir mi corazón a ese horizonte donde el lector y el escritor se conjugan en uno sólo. 

Como una vela que se sostiene en su luz inextinguible. Y no es asunto de que se consuma así misma la vela, sino, que dentro del carbónico calor del corazón siempre debe habitar la virtud de la esperanza.

Un niño es ese ejemplo de sabiduría, de intriga felina, que siempre atento, descubre lo que un adulto no ve y no palpa ya que en esencia seremos esos niños maduros por siempre. Ahora abruptamente me pregunto: 

…Qué hemos hecho con actos inhumanos que caen en una barbarie inconsciente donde se desforma la vida y aflora una cruenta batalla que la gana el mal.

Mucha tela habría que narrar referente al egoísmo bárbaro fusil que destiñe mientras un tirano se creyó invencible y un dictador no cumplió su cometido. 

Aún así, cuando apenas late un latido casi efímero y extinto de alguna manera en el cielo azul amanece ya que la guerra mas cruel es la que sufre el individuo en su propia conciencia pues su juez se vuelve contra si mismo y su herencia con el tiempo que es.

Nada quedó de su actitud decadente si no un vago recuerdo de que aquí, en la historia, la especie sufrió injusticias mientras unos guapos cobardes con corbatas de seda siguen repartiéndose el mundo y sus riquezas. 

Puedes merodear entre el silencio enanito silencioso y pasar casi desapercibido emanando órdenes, pero nada podrá detener la primavera y aunque poseas muchos trillones de papel moneda todos vamos al mismo foso.

Autor: Tony Cedeño – Escritor Poeta Reside en Ecuador

            tonyabcd.1972@gmail.com 

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