Las lecciones del PRM
Por Robert Núñez Cabrera.
El aporte más importante que acaba de dar el Partido Revolucionario Moderno, en su primera convención que acaba de finalizar, ha sido la honestidad con la que han reflejado la concurrencia a esa actividad. Un hecho poco común en un país donde los políticos se han destacado por abultar todo.
La segunda, y no menos importante, ha sido la escogencia del más joven de los candidatos, Luís Abinader. Ya era tiempo que los viejos robles permitieran que los retoños comenzarán a ocupar los lugares que les pertenecen. Esto marca un hito y terminará «contaminando» a los demás partidos del sistema.
Por último, hay que destacar el reencuentro consigo mismo que le ha sucedido a Hipólito Mejía, como la vida le ha permitido a un hombre que ha incidido de manera determinante en la política dominicana, resarcir con creces el daño que pudo ocasionar con su intento reeleccionista del 2004. Reconociendo tranquilamente el triunfo de Luís y comprometiéndose a trabajar como un soldado por esa candidatura. No se podía esperar más de un hombre que ha sido un padre de familia ejemplar.


