LABIO LEPORINO
Por: Rumercy Rodríguez.
Estudiante 2do año Medicina (UASD)
Fisura congénita, especialmente del labio superior, puede ser simple, o doble y según afecte uno o ambos labios y complejo si la hendidura comprende partes óseas.
Labio leporino y paladar hendido:
El labio leporino con paladar hendido o sin este es etimológicamente distinto del paladar hendido solo (Fogh- Anderson 1942). Ambas categorías son heterogéneas Basandose en la etiología, cabe distinguir cuatro grupos:
1- Casos debido a genes mutantes únicos (se conocen 30).
2- casos por aberraciones cromosómicas (especialmente Trisonomia D, Trisonomia E y xxxxy).
3- Casos consecuencias de agentes teratógenos (Rubéola, Talidomida, Etc).
4- Casos de origen multifactorial (la gran mayoría).
Labio leporino con paladar hendido o sin este (LL o LPL). Este trastorno se origina en un fallo de la fusión de los procesos nasales de la prominencia frontal con la Apófisis maxilar, aproximadamente en la séptima semana del desarrollo embrionario.
La incidencia es mayor en los varones (60 a 80% de los casos). Existen amplia variación racial: 1 por 1,000 en los indoeuropeos, 1,7 por 1,000 en Japón y 0,4 por 1,000 en los negros de EE.UU. El peligro de presentación en los hermanos menores de niños afectos, cuando ninguno de los progenitores presenta el defecto, es de 4%, cuando solo hay un niño con anomalía y el 9%, cuando son dos los hermanos afectos. El peligro para los hermanos varía con la 4,2% en el LPL unilateral y 2,5% en LL unilateral. El patrón de distribución concuerda estrechamente con el que cabría esperar a base de la herencia multifactorial, a menos que exista intervención de un gran mutante especifico, aberración cromosómica o agente teratógeno.
Paladar hendido:
El fallo de la fusión del paladar secundario muestra una incidencia en la población de 1: 2.500, y es más corriente en las hembras que en los varones. Hay poca variación racial de la incidencia. El peligro de repetición en hermanos es alrededor del 2%, al parecer independientemente de las amnesias familiar, aunque se requiere más datos. Entre las microformas del paladar hendido figuran la úvula bífida y la incompetencia palatofaringea congénita (estado en el que el habla del paciente semeja la propia del paladar hendido, aunque no existe ninguna fisura.