La preparación docente
POR: EDUARD SAMUEL GONZÁLEZ – Educador. Reside en Dajabón.
Durante las últimas décadas la educación dominicana ha sido cuestionada por el bajo desempeño académico que muestran los egresados de los diversos niveles. Al parecer, los distintos programas, incluidos los de capacitación docente que se han puestos en marcha para mejorar la misma no ha sido del todo satisfactorio; a pesar de los esfuerzos que ha hecho el Estado por medio del aumento gradual, de la inversión y la inserción de nuevos proyectos con mira a la mejora de la calidad educativa. Puesto que, la preparación continua de los maestros favorece la calidad de la educación y el desarrollo de la competencia de los estudiantes.
Una razón de la preparación de los docentes es que la sociedad vive en constante cambio, asimismo debe de ir el profesor; ya que, es él quien prepara los futuros profesionales de la sociedad. Según Álvaro Recio (1998), plante que “el docente para el siglo XXI, será un pedagogo-investigador con una honda de formación humana y social, de modo que se convierta en agente de cambio de él mismo, de sus alumnos y de la comunidad circundante donde la enseñanza se orientará también, a que el alumno aprenda a trabajar, a investigar y a crear, y no a seguir memorizando teorías y hechos”
- Por tal razón, quiere decir que los mismos deben estar en un constante aprendizaje para estar actualizado y poder preparar jóvenes capaces de enfrentarlos desafíos que la vida les presenta en el diario vivir.
De esta manera, el preparar al docente puede cambiar la problemática que ha estado sometida la calidad de la educación dominicana, por lo que, el profesorado debe estar actualizado en los diversos avances que en términos educativos exige la sociedad. Asimismo, puede estar al tanto de lo que postulan las distintas teorías sobre cómo los sujetos aprenden y construyen su conocimiento. Además, a través de ésta se implementan o integran otras estrategias metodológicas que les resulten más eficaces al proceso de enseñanza y aprendizaje para la mejora de la labor docente en beneficio de los estudiantes.
Si los programas de actualización se hacen en las áreas más vitales o críticas de nuestro sistema educativo, como es en los primeros grados del nivel primario, la calidad puede iniciar su ascenso. Puesto que, es ahí que se construye la base del conocimiento de los estudiantes con la proyección de ser un individuo competente, creativo y crítico como lo exige la sociedad actual. También, que los proyectos a lo que tengan facilidad de intervenir sean más abarcadores y que todos los maestros del territorio dominicana tengan acceso, para que así se pueda hablar un mismo lenguaje en la educación a nivel nacional. Aunque, a pesar de las dificultades algunos hacen el esfuerzo de seguirse preparando; ya que esto le permitirá hacer un mejor trabajo con los educandos.
Del mismo modo, la importancia del empoderamiento de los educadores, le permite ser personas reflexivas, capaces de enfrentar las problemáticas que les presentan los distintos contextos sociales en los cuales realiza su labor con actitud optimista. De tal manera, que actúe de la forma más idónea, que ponga los intereses de sus estudiantes por encima de los suyos. Como plantea Davini (1997) “A mayor preparación del maestro mayor serán los beneficios en el proceso de desarrollo educativo y cognitivo de sus alumnos”
- Por esta razón, debemos entender que lo que el maestro debe hacer para sacar el mayor beneficio a sus niños es empoderarse de los cambios que van surgiendo con el tiempo.
De igual forma el sistema educativo actual solicita un maestro diferente. Un maestro que posea cultura y que se distinga como profesional idóneo y debidamente preparado, que pueda impactar de manera positiva la sociedad, la escuela, el currículo, la planificación de enseñanza y sobre todo la vida de sus alumnos. Por esta razón, es que deben estar actualizados para poder enfrentar los desafíos que la vida les presenta en el día a día. En tal sentido, Tedesco (1998), afirma que: “Todos los programas de formación del docente ya sea inicial o permanente, tratan de introducir cambios en sus actitudes y valores, predisposiciones y expectativas con el fin de cambiar el modo de hacer las cosas en el aula y de esta manera cambiar los principios estructuradores del oficio”
- Esto implica que un desafío para la formación de los docentes es ampliar el horizonte cultural, prever tiempos y espacios diversos, destinados a recuperar y a resignificar formas abiertas de ver el mundo.
En conclusión, la formación permanente del docente es vital para alcanzar la calidad de la educación que la sociedad en general ha soñado. Por lo tanto, las autoridades educativas deben procurar la actualización de cada uno de estos, ya que para obtener una calidad en la educación dominicana y unos estudiantes capacitados y con las debidas competencias de enfrentarse los desafíos que les presenta la sociedad, las mismas deben prestar más atención a la formación docente. Porque si los mismos están debidamente documentados podríamos decir que nuestro sueño de tener una educación de calidad estaría a punto de convertirse en realidad.