La feria fronteriza de New York y sus auspiciosos resultados
Por: Sergio Reyes II.
El instrumento legal de mayor impacto en cuanto a las expectativas de progreso socioeconómico y superación de la calidad de vida de las comunidades de la región fronteriza dominico haitiana y sus habitantes, requiere de acciones urgentes que propendan a su actualización, que permitan corregir sus debilidades y viabilicen la extensión de sus efectos, en cuanto a la vigencia de sus beneficios, tanto para las empresas del orden agroindustrial, formalmente establecidas, como para las que se encuentran pendientes de aprobación .
Se hace necesario la toma de medidas adecuadas, que garanticen que, tanto en la parte Norte como Sur de la zona fronteriza se obtengan los mismos niveles de aprovechamiento de los beneficios de la ley; A tono con ello, se ha señalado la necesidad de una acción más diligente y efectiva del Estado, a través de las entidades correspondientes en la materia, para fiscalizar la aplicación de la Ley 28-01, así como para dar seguimiento, asesoría y apoyo tanto a las empresas que ya se han establecido, como a las que hacen aprestos para entrar en operaciones.
En el curso de los más de 15 años de vigencia de la Ley 28-01, este instrumento de estímulo al comercio y la industrialización en la frontera ha debido enfrentar la andanada opositora de sectores del comercio y la industria, establecidos en diferentes puntos de la República, quienes argumentan que la existencia de un recurso legal como el estatuido por la ley en cuestión constituye un privilegio exclusivo para una región, en detrimento del resto del país.
Contrario a ello, los propulsores de la ley de incentivo que nos ocupa arguyen que la frontera acoge con los brazos abiertos y por igual a todos los inversionistas que deseen contribuir con su desarrollo, siempre y cuando estos den un paso al frente , instalando sus empresas en el territorio de la región, tal y como lo han hecho otros tantos visionarios que se establecieron allí, dispusieron sus bienes y capitales y apostaron al progreso propio y el de las comunidades fronterizas que les acogen.

Estas y otras cosas fueron debatidas, ampliamente, en el desarrollo de un Simposio-Panel sobre el Futuro de la Ley 28-01, celebrado recientemente en los salones del centro académico Hostos Community College, del Bronx, en la ciudad de New York, evento que contó con la participación de una nutrida representación de legisladores, ejecutivos de entidades oficiales, organizaciones de estudio e investigación del quehacer social, económico y cultural así como organismos comunitarios, líderes y personalidades de la diáspora dominicana establecidos en los Estados Unidos, quienes tienen amplia incidencia en el quehacer social, tanto del país anfitrión como del país de proveniencia, esto es, la República Dominicana.
Todos estos propósitos y nobles intenciones tuvieron su máximo nivel de expresión en el marco de desarrollo de la Feria fronteriza a que antes hicimos mención, un evento del orden cultural y socioeconómico convocado por entidades y personas oriundas de diferentes puntos de la frontera dominico haitiana, allende los mares, que luchan afanosamente por la superación de los males que aquejan a los residentes de sus respectivas comunidades de origen.
Dicho evento, que tiene como principales directivos al abogado y activista comunitario montecristeño Erickson Taveras Castro y a la educadora dajabonera Lucía Solano, junto a amplias comisiones de trabajo provenientes de la República Dominicana, así como activistas comunitarios residentes en la ciudad de New York, se llevó a cabo en el curso de varios días y se constituyó en un concurrido evento en el que, además de los debates y análisis sobre las potencialidades, las debilidades de la ley en cuestión y la necesidad de su preservación y extensión, también se constituyó en el escenario adecuado para el montaje de exposiciones artísticas y fotográficas, muestras de artesanía y productos del orden agro industrial -elaborados por las empresas fronterizas-, degustación de dulces y conservas, proyección de audiovisuales y ponencias educativas, con la participación del estudiantado del citado centro educativo y del público en general.
De manera especial, se llevó a cabo un acto de reconocimiento a representativos de algunas de las empresas que han experimentado mayores niveles de crecimiento y dinamismo empresarial, hecho que ha contribuido con el avance socioeconómico de las comunidades en donde se encuentran establecidas.
También, y a manera de homenaje póstumo, se hizo significativa mención de una serie de personalidades, ya fallecidas, que fueron pioneras del montaje de la 1ra Feria Fronteriza, celebrada en la misma ciudad de New York y el mismo escenario de HCC, a fines de 1998.
A grandes trazos se puede colegir en que los objetivos perseguidos por los organizadores de la feria fueron logrados en su mayor medida. Una nutrida y entusiasta asistencia de público se dio cita en los pasillos empleados para el montaje de las exposiciones así como en los salones de debates. Una amplia comisión de legisladores, encabezados por la diputada Nancy Santos, de la Comisión de Frontera de la Cámara de Diputados de la República Dominicana, el Embajador Donni Santana, del Consejo Nacional de Frontera, Tito Bejarán, en representación de la Dirección General de Desarrollo Fronterizo, así como el investigador Greidys Roa Chalas, en representación de la Unidad de Políticas Públicas de FUNGLODE, junto a los aportes adicionados por el público en el caluroso espacio de preguntas y respuestas, permitió que fuesen aclaradas algunas dudas y se unificase el criterio general de la necesidad de luchar por la preservación, expansión y vigilancia de la Ley 28-01.
El documento final, que recoge el sentir expresado en las diferentes ponencias y debates, será depositado próximamente de manera formal en el Congreso Nacional de la República Dominicana, de tal suerte que se constituya en el diagnóstico del sentir de la comunidad de la diáspora dominicana y sus propuestas de apoyo a la vigencia y continuidad del citado instrumento legal, de cara al anunciado proceso de consultas, vistas públicas y escarceos a que ha de ser sometida la ley en el curso de las próximas semanas, en un proceso de revisión, modificación y actualización, convocado por el organismo legislativo.
Esta noble aspiración se constituye en la prioridad del momento para la diáspora dominicana, las comunidades fronterizas y sus representantes más tesoneros y esforzados, así como para todo dominicano de buen corazón.
En las manos de los congresistas dominicanos, en su buen juicio y ecuanimidad descansa el futuro de los pobladores de las olvidadas y marginadas comunidades fronterizas dominicanas, un lugar en donde no termina, sino que comienza la Patria.