LA DIABETES, UNA ENFERMEDAD AL ASECHO
Por: Mercedes Guzmán
En la actualidad existe cerca de 185 millones de personas con diabetes en el mundo, mientras que en el país 8 por ciento de la población tiene diabetes, pero un 3 por ciento lo ignora.
La Diabetes Mellitus (DM) es un desorden del metabolismo, el proceso que convierte el alimento que ingerimos en energía. Durante la digestión se descomponen los alimentos para crear glucosa, la cual pasa a la sangre, donde la insulina (una hormona segregada por el páncreas), le permite entrar en las células.
La enfermedad es conocida desde el año 1538 antes de Cristo. El nombre de diabetes proviene del latín Diabenem (que significa sifón ó «algo que pasa a través de») y Mellitus (de miel, porque la orina es dulce).
Es considerada como una epidemia, y actualmente se estima que existen alrededor de 185 millones de personas en todo el mundo y las estadísticas proyectan que la cifra aumente a 366 millones hacia el año 2030, debido al crecimiento de la población.
En el país se estima que existe alrededor de un 8 por ciento de la población con diabetes, y de acuerdo a estimaciones del Consejo Nacional de Población y Familia, en el 2007, había alrededor de un millón de dominicanos con esta patología, incluyendo a un cuatro por ciento que desconoce que la tiene.
Endocrinólogos expresan que las manifestaciones clásicas por las que consultan la mayoría de los pacientes son aumento de la sed y de la necesidad de orinar frecuentemente, así como un aumento del apetito y visión borrosa.
Otros síntomas son: cansancio, somnolencia, boca seca, piel seca, ardor, pérdida de peso, entre otras. Aunque algunos las pueden presentar al momento de diagnosticarse. Luego de unos años padeciéndola, la diabetes puede dañar los riñones, los ojos, el corazón, nervios, y otros órganos.
Según los expertos existen cuatro tipos de DM, siendo las dos principales: La Tipo 1, que suele presentarse principalmente en niños, adolescentes ó adultos jóvenes. En este tipo, las células del páncreas dejan de producir insulina porque el organismo las ataca y las destruye.
No es curable y representa del 10 al 15 por ciento de todos los diabéticos. Además de la herencia, es generada por la insensibilidad de los tejidos para que la insulina actúe, la obesidad, la vida sedentaria, las alteraciones de las grasas, antecedentes de DM gestacional, hipertensión y algunos grupos étnicos.
La Tipo 2; es la más común, corresponde al 85 ó 90 por ciento de todos los diabéticos. Puede presentarse a cualquier edad. El organismo no produce la cantidad suficiente de insulina, ó bien la insulina que el organismo produce no cumple su función. Tampoco se cura.
Es producida principalmente por una alteración del sistema inmunológico que termina destruyendo las células betas localizadas en el páncreas y que como consecuencia, impiden o reducen la producción y secreción de la insulina. Los otros dos tipos de DM son la diabetes gestacional, la cual aparece durante el embarazo, y generalmente desaparece después del parto, no obstante, las mujeres que la padecen tienen tendencia a presentar la DM tipo 2 en el futuro, aseguran los especialistas, por último están las secundarias.
Tratamiento
La DM es una enfermedad crónica y de tratamiento complejo y costoso. Desde que se diagnostica, el diabético tiene que realizar un laborioso auto cuidado que va desde el autoanálisis, ajustar el tratamiento alimentario y farmacológico, ejercitarse con regularidad, aceptación y manejo de las técnicas de auto inyección, hasta llegar al cuidado de los pies, ojos, riñones, corazón e higiene.
Esto lo obliga a entender que el manejo de la enfermedad está en manos del propio diabético. Los endocrinólogos, diabetólogos, educadores sanitarios son asesores y colaboradores de los diabéticos, pero el éxito depende fundamentalmente de los mismos pacientes.
El tratamiento comienza por la educación del afectado y sus familiares. Debe utilizar los medicamentos recomendados por el médico, que siempre incluyen las insulinas que también tienen diferentes tipos de acción, desde ultrarrápida, rápida y lenta, con una frecuencia de ocho, doce a veinticuatro horas.
Adaptado para Educando.