Irrecuperable

Por Ruperto Torres
Soy de donde fui, de donde se me dejo ser feliz y pintar. Por eso soy de Burgos, de León, de la República Dominicana, de Nueva York, de la Florencia, de Ginebra… Si soy de donde fui José Vela Zanetti llega a la república dominicana en 1939 en plena dictadura trujillista y empieza a trabajar como obrero y pintor de brocha gorda pues no era aún un artista formado. Pues la guerra civil española supuso para él y la pléyade de intelectuales y artistas de la época una brusca interrupción de sus estudios.
Al llegar a la república dominicana despertó el interés de arquitectos y constructores que le ofrecen muros desde donde plasmar sus obras; luego de un tiempo trabajando con esmero y habiéndose ganado la confianza de agoreros y adeptos al régimen, Trujillo lo contrata para pintar los lienzos y murales de diferentes lugares importantes de la época, setenta en total incluyendo el de nuestra iglesia, en honor a Iñigo López de Regarde que era el verdadero nombre de San Ignacio de Loyola, por esos trabajos recibió la suma de un millón de pesos de manos del «benefactor de la patria nueva y eterna«.
Hoy con un valor incalculable pregunto ¿Dónde están los lienzos de nuestra Iglesia?, fue al ingresar a ella y mirar su techo desprovisto de tan incalculable valor pictórico que nos sentimos lejos del reino de Dios y al mismo tiempo pensar que se había cometido una herejía en la provincia más católica de la República Dominicana.
¿Hoy cual sería el valor de ésta obra, con condiciones de más, para ser declarada PATRIMONIO CULTURAL DE LA REPÚBLICA DOMINICANA la parte que hoy ocupa el frontispicio de nuestra parroquia.
Pocos pintores figurativos han plasmado la dignidad del hombre como lo ha hecho José Vela Zanetti quien a los diez años de estar residiendo en nuestro país, era director de la escuela nacional de bellas artes, fue Vela Zanetti quien pintó el mural de la facultad de ciencias de la salud en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) que aun hoy muy bien se conserva.
El mural del palacio de justicia de ciudad nueva en Santo Domingo; el Banco de Reservas de la ciudad colonial en Santo Domingo y como ya dije el de la Iglesia de San Ignacio de Sabaneta, entre otros…
Irrecuperable y de incalculable valor histórico y cultural.
Y si por casualidad usted va a la Cede de la ONU hay un mural llamado «La ruta de la libertad» pintado en 1953 cuando se inauguró esta Cede. Sin embargo, se han gastado de manera oficial más de doscientos mil euros para restaurar las obras que no han sido destruidas como la nuestra.
Que pena!
Ignorancia y Sacrilegio.
Pobre Sabaneta! La destruccion de nuestra bella capilla ha sido uno de los crimenes culturales mas horrendos que se ha cometido en contra del pueblo.
Excelente artículo Ruperto, en un país civilizado, estuvieran presos los que hicieron este adefesio a nuestra iglesia.
Saludos
Ricardo
cometió un error al redactar este articulo, usted escribió la palabra sede con c.
Cede de la ONU
La verdad es que el negro se las trae y, entrar a Sabaneta SR y no leer sus líneas sería una falta total. No sé cómo ni con qué pretexto, pero Ruperto Torres siempre busca la manera para sorprender a más de uno. Apuesto a ti amigo de todos los tiemp
Jessi, además de «cede» : «dejo» lleva acento; «Sí, soy de donde fui» y no: si soy de donde fui.(punto final) República Dominicana, y no república dominicana, aun y no aún, ….artista formado, pues…. y no, artista formado. Pues….se repite: repúb
A mi me parece que todavía en la iglesia hay una pintura digna de ser conservada, dicho sea de paso, está en muy mal estado. Esta en la parte vieja de la Iglesia en la pared que quedó junto al campanario.
Jessi y Clarita, es obvio que en el vocabulario de ustedes no existe la palabra humildad. Clarita se autotitula profesora pasando por alto el contenido del tema, se limito a hacerle una autopsia. (lamento que no hayas leido y entendido el significado
José Luís: saludos caballero, anexo a este último mi condescendiente respeto para Ud y todos nuestros amados sabaneteros. Es cierto, tiene razón; hemos centrado nuestra opinión, única y exclusivamente a las aberraciones ortográficas y al maltrato tan