Hoy es Día de la Discapacidad, no de la incapacidad
Por Marcelo Peralta
El día 3 de diciembre es Día de la Persona con Discapacidad.
Quien escribe es discapacitado.
Es un día de reflexión para hacer que la sociedad tome mayor conciencia sobre los derechos, necesidades y oportunidades que tienen las personas con impedimentos físicos.
Hoy, mañana y siempre se hace impostergable acciones orientadas a eliminar los obstáculos que se opongan a su plena integración.
En el año 1999, fue promulgada la Ley General de la Persona con Discapacidad.
Es la Ley N° 27050, cuya finalidad es establecer el régimen legal de protección, de atención de salud, trabajo, educación y rehabilitación.
Además, conlleva seguridad social y prevención, para que la persona con discapacidad alcance su desarrollo e integración social, económica y cultural, tal como se establece en la Constitución Política del Estado Dominicano.
En su artículo 2 de la ley 27050 establece una serie de prerrogativas que el Estado Dominicano está obligado a cumplir con las personas físicas afectadas.
La discapacidad nadie la quiere tener y quien suscribe ha sido víctima de la misma.
Es una experiencia de la salud, una discapacidad es toda restricción de la capacidad de realizar una actividad dentro del margen que se considera normal para un ser humano.
Debemos por tanto hablar de personas con discapacidad y nunca de discapacitados.
A menudo, las personas físicamente hablando suele referirse a la discapacidad como deficiencia o minusvalía.
Una deficiencia es toda pérdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica.
Esta definición hace referencia a las anormalidades de la estructura corporal y de la apariencia.
Se vincula a la función de un órgano del aparato humano y referencia a cualquier otra causa.
Las deficiencias representan trastornos a nivel de una parte de la anatomía humana.
Una minusvalía, es una situación desventajosa para un individuo determinado, consecuencia de una deficiencia o discapacidad, que limita hacer el desempeño de un rol que es normal en su caso.
Hay que aclarar que la minusvalía no sólo se produce por la desventaja que tiene una persona, a la hora de cumplir un rol o llevar a cabo una acción, debida a una deficiencia y discapacidad.
También se produce por la respuesta de la sociedad hacia la situación de dicha persona y la sociedad responde de distinta manera según las deficiencias sean visibles o invisibles y las desventajas graves o ligeras.
La Organización Mundial de la Salud establece que, para países en vías de desarrollo similares, exponiendo que el Perú, el 10% de la población tiene algún grado de restricción.
Datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática, de el Perú establecen los tipos de discapacidad como la invalidez, la ceguera, la sordera y el retardo en las alteraciones mentales.
Las sociedades deben reconocer que, pese a los esfuerzos que se hagan en materia de prevención, siempre habrá un número de personas con discapacidades que enfrentan diversos obstáculos para su integración social y económica.
La discapacidad es aquella condición bajo la cual ciertas personas presentan alguna deficiencia física, mental, intelectual o sensorial que a largo plazo afectan la forma de interactuar y participar plenamente en la sociedad.
La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobada por la Organización de las Naciones Unidas-ONU- en el 2006, define de manera genérica que es la discapacidad.
En ciertos ámbitos, términos como «discapacitados», están los no videntes, los que no oyen bien los mensajes, los que han sufrido lesiones de órganos.
Es conveniente y adecuado que para evitar conflictos semánticos, es preferible usar la palabra «discapacidad» como un prefijo, a fin de hacer énfasis en sus derechos humanos a ser tratados con igualdad.
Hay que dar a entender que muchos de los «discapacitados» somos más útiles y productivos en cuanto al rendimiento laboral y capacidad productiva que los que nunca se han enfermado.