Gracita Barinas, de 98 años, se solidariza con el periodista Juan BolÃvar DÃaz
«Quiero que digas que me siento sucia. Quisiera irme ahora mismo de la República Dominicana. Si no tuviera 98 años me fuera de este paÃs, porque me siento asqueada de vivir en un paÃs donde se cometen tantas perversidades»
Santo Domingo, República Dominicana.– Gracita Barinas tiene 98 años y se siente indignada por lo que ha hecho la Junta Central Electoral. La que fuera secretaria del poeta Domingo Moreno Jiménez, en el Instituto de la PoesÃa, y quien ha sido condecorada varias veces por el aporte a la cultura del paÃs por más de dos presidentes de la República dice sentirse sucia y asqueada por las injusticias que está cometiendo la Junta Central Electoral.
Indignada y casi postrada en silla de ruedas, Gracita Barias llamó a Acento para expresar su indignación. Dijo que no puede llegar, desde San Cristóbal, esta noche a la capital dominicana para expresarle personalmente su solidaridad a Juan BolÃvar DÃaz, pero desea que el mensaje le llegue al comunicador, director del telediario Uno más Uno, a quien admira y aprecia como si fuese su hijo.
«Quiero que digas que me siento sucia. Quisiera irme ahora mismo de la República Dominicana. Si no tuviera 98 años me fuera de este paÃs, porque me siento asqueada de vivir en un paÃs donde se cometen tantas perversidades como la que acaba de hacer la Junta Central Electoral con Juan BolÃvar DÃaz», declaró doña Gracita Barinas a Acento.com.do.
Doña Gracita no sale de su asombro por la noticia de que la Junta Central Electoral ha objetado a Juan BolÃvar DÃaz como observador electoral de Participación Ciudadana, supuestamente porque tiene antecedentes penales y vÃnculos con actividades de narcotráfico.
Gracita Barinas no lo puede creer, pero siente que se han roto todos los parámetros permitidos en una sociedad democrática, donde se juega con el honor de la gente seria, que ha trabajado con apego a las normas ciudadanas, para dañar la reputación de alguien como Juan BolÃvar DÃaz.
Ella no lo admite, no puede creerlo y dice que su gran deseo es marcharse del paÃs asqueada por las barbaridades que está viendo y sufriendo.
«Si quieren venir a matarme que vengan a matarme, pero me siento asqueada. Quiero que lo digas asà como lo estoy diciendo, me siento avergonzada de vivir en un paÃs con tantas perversidades».
Y asà queda expresado.
