Golpe de Estado a Juan Bosch el 25 de septiembre de 1963: el aborto del proceso democrático
POR: MARVIN RAMÓN BÁEZ – educador. Reside en Santiago Rodríguez
La visión del desarrollo a través de políticas liberales en un país que estuvo marcado por más de 30 años de dictadura se vio truncada el 25 de septiembre de 1963, con el aborto al proceso democrático que había iniciado siete meses antes el presidente Juan Bosch. Este hecho provocó en el país uno de los períodos de mayor inestabilidad en todos los sentidos.
Tras la muerte del dictador, la vida de los partidos políticos tomó relevancia, logrando contar, para la campaña electoral de 1962, con 26 representaciones de diversos sectores de la sociedad.
Golpe a Juan Bosch puso fin al gobierno democrático de 1963
Sin embargo, los partidos que más se destacaron en ese proceso fueron, la Union cívica Nacional (UNC), el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y el Movimiento 14 de Junio (1J4), cabe destacar que este último no participó en las votaciones citadas. Estos estaban dirigidos por Viriato Fiallo, Juan Bosch y Manuel Aurelio Tavárez Justo, respectivamente. Los tres representaban a sectores distintos que iban desde los grupos tradicionales, como la burguesía, la clase trabajadora del campo y la ciudad, así como también, la clase media radical, además, de un pequeño grupo de jóvenes con ideas marxistas.
La campaña electoral de Bosch se enfatizó en darle prioridad al pueblo llano; desarrolló una comunicación que conectaba con el grueso popular, presentando un programa que daba mayor importancia a los temas económicos y sociales que respondía a esa mayoría. Es importante resaltar que, de todos los candidatos, Bosch fue el que más sufrió ataques por parte de sectores conservadores.
Refiriéndose a ese período preelectoral, Franklin Franco Pichardo señala que:
Días antes, decenas de curas y párrocos habían iniciado una campaña en muchas iglesias del país, llamando a su feligresía a no votar por ningún candidato o partido de filiación comunista, a pesar de que ninguno de los dos partidos que se autoproclamaban comunistas participaban en las elecciones… La Iglesia Católica como institución no había adoptado ninguna posición publica contraria al PRD.
Con esto dejamos en evidencia que existía animadversión hacia Bosch mucho antes de iniciar su gobierno. No obstante, el resultado de las elecciones, llevadas a cabo el 20 de diciembre de 1962, daba como ganador al profesor Juan Bosch, quien había alcanzado el voto de más de 600 mil dominicanos, contrario a su principal contendiente de la UCN, que obtuvo poco más de 300 mil votos.
La toma de posesión fue efectuada el 27 de febrero de 1963, después de haber agotado un proceso de visitas internacionales en busca de apoyo para su futuro gobierno. A través de su discurso ante la Asamblea Nacional, señaló que trabajarían para ser “ejecutores de las leyes”. En esa solemne actividad estuvo presente el entonces vicepresidente de los EE. UU., Lyndon B. Johnson, así como el presidente de Venezuela, Rómulo Betancourt, además de otros importantes funcionarios de América.
En reconocimiento a esto, Bosch expone en su discurso:
América nos observa con interés y con amor, como lo atestigua la presencia en este acto de gobernantes del hemisferio y de visitantes distinguidos venidos de todos los confines americanos. Nunca se habían reunido en República Dominicana tantos hombres ilustres elegidos por sus pueblos para las más altas funciones de gobierno, tantos lideres de partidos populares, tantos representantes legítimos de la cultura continental.
Empero, las medidas que tomaría Bosch en lo adelante ocasionaron laceraciones entre sus relaciones económicas de ambos países, como lo expone Filiberto Cruz Sánchez:
…un convenio para el financiamiento de créditos por 150 millones de dólares con el consorcio suizo Overseas Industrial Construction… En ese mismo mes el gobierno rescindió el contrato con el empresario Thomas Pappas, accionista de la Esso Standard Oil.
La injerencia de sectores europeos en suelo americano no fue bien vista por los principales actores de los intereses de los Estados Unidos. Para agravar aún más las condiciones, principalmente comerciales, la medida que más afectó fue la del precio tope del azúcar, que perjudicaba a la Casa Vicini y al Central Romana, que tenía como propietarios a la South Porto Rico Sugar Company.
Ahora bien, ¿Bosch contaba con el apoyo de John F. Kennedy? Como ya sabemos, al producirse el golpe de Estado y establecerse el Triunvirato, Kennedy nunca reconoció ese gobierno ilegal antes de su muerte. Fue posteriormente, cuando Johnson asumió la presidencia, que le dio tal aprobación. Aclarando estas dudas, Rafael Dario Herrera expone:
“El gobierno de Bosch contaba con el respaldo del presidente John F. Kennedy, que consideraba de gran importancia la experiencia democrática dominicana en el Caribe para enfrentar el fidelismo, y el Departamento de Estado.”
Ahora bien, esto lo que indica es que una cosa era el apoyo del presidente y otra muy diferente el de ciertas personalidades e instituciones dentro de los propios Estados Unidos, cuyas posiciones no coincidían con las del mandatario norteamericano. Esto evidencia una falta de coherencia en la aplicación de las políticas internacionales que este priorizaba.
A medida que los meses iban pasando, se fueron sumando otras cuestiones que afectaban la imagen del gobierno de Bosch. Producto de una serie de reformas, quizás muy provocadoras para la época, y partiendo de que todavía existía una parte de la población que respondía al fantasma de Trujillo, otros sectores nacionales comenzaron a ponerse en contra del gobierno. Y es importante decir que esa mentalidad no había sido superada, ya que apenas habían transcurrido tres años desde el fin de una dictadura de 31 años marcadas por abusos, persecuciones y un rígido adoctrinamiento para concentrar el poder.
Como ya sabemos, la relación de Bosch con la Iglesia, antes y después de ser elegido, fue muy tensa. Para agudizar aún más la situación, la promulgación de la Constitución en abril de 1963, que exponía en sus artículos la visión de un Estado laico, la educación basada en la ciencia, la libertad sindical y la prohibición del latifundio, provocó un mayor rechazo.
Aparte de estos grupos, Franklin Franco Pichardo señala:
El 8 de junio de 1963, el gobierno de Bosch tomó otra disposición “odiosa” a los intereses de los sectores burgueses conservadores nacionales y extranjeros. Mediante la ley No. 31 obligó a los exportadores a entregar al Banco Central el 100% de las divisas obtenidas en sus exportaciones.
No obstante, ¿por qué los altos mandos militares se opusieron al régimen de Bosch, si previo a las elecciones ocurría todo lo contrario? Para responder a esta pregunta debemos remontarnos al proceso de salida de los Trujillo y a la persona que estuvo más motivada para expulsarlos del país: Viriato Fiallo, líder de la UCN. Este se había encargado de perseguir a aquellos familiares de Trujillo hasta su salida, así como a otros que habían cometido abusos de poder durante la dictadura. Ante esto, los altos mandos militares sintieron temor ante Viriato y no lo respaldaron en las elecciones, creyendo que se convertiría en su principal enemigo si llegaba al poder. Bosch, por su parte, que basaba su campaña en el lema “Borrón y Cuenta Nueva”, no representaba la misma amenaza para ellos.
Al respecto, Bosch manifestó lo siguiente:
Diez meses después, en septiembre de 1963, esos jefes militares estaban en situación distinta; se hallaban bajo el control de un Gobierno que nos les permitía privilegios, que no les aceptaba recomendaciones de los familiares en los cargos públicos, que no les exoneraba automóviles ni ropas ni muebles.
Aquí viene la parte irónica: aunque los militares temían ser perseguidos si ganaba determinado gobierno, al verse privados de privilegios que afectaban directamente sus intereses, terminaron uniéndose a quien consideraban su principal enemigo durante las elecciones de 1962: Viriato Fiallo.
Entre los militares que enfrentaron directamente a Bosch se encontraba uno con especial influencia para dirigir grupos importantes. En ese sentido, Cándido Gerón expone:
Según Elías Wessin y Wessin, aunque inicialmente se oponía al golpe de Estado, las presiones de sectores militares, oligárquicos y de la Iglesia Católica, junto con la crisis política y las protestas contra el gobierno de Juan Bosch, lo llevaron a apoyar su derrocamiento.
Cuando Bosch quiso reunir a los mandos militares para destituir a quien él sabía que era la persona encargada de liderar el golpe de Estado, el general Wessin y Wessin, los militares se opusieron a esa orden y Bosch terminó siendo arrestado. El 26 de septiembre, uno de los medios de comunicación más críticos de su gobierno, el periódico El Caribe, colocaba en primera plana: En Golpe Militar Deponen a Bosch. En la tarde de ese mismo día fueron juramentados los miembros del Triunvirato: Emilio de los Santos, Ramón Tapia Espinal y Manuel E. Tavárez E.
Algunos grupos quisieron manifestarse, como fue el caso de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED) y la Federación de Mujeres. Sus esfuerzos resultaron infructuosos, pues las fuerzas leales al gobierno surgido tras el golpe de Estado intervinieron rápidamente para controlar la situación.
El grupo que más se aproximó a una lucha para intentar el retorno del profesor Bosch fue el Movimiento 14 de Junio. Sin embargo, diversas condiciones impidieron su éxito. Entre los factores se encontraban la escasa formación militar de la mayoría de sus integrantes y la falta de los aprestos militares necesarios para enfrentar a un ejército con experiencia. Lamentablemente, estos 13 combatientes murieron junto a su líder, Manuel Aurelio Tavárez Justo, en Las Manaclas, San José de las Matas el 21 de diciembre de 1963.
En conclusión, este período puso fin a un proyecto democrático formidable que, de no haber sido por las contradicciones de una sociedad acostumbrada a una forma de gobierno distinta, habría representado un avance muy importante para el país. Las ideas de Bosch no estaban adelantadas para su época; estaban adelantadas para la República Dominicana.
Excelente manejo de un momento histórico cuyos resultados determinaron el futuro democrático,social y económico de nuestra nación.
Excelente texto de un periodo histórico cuyos resultados determinaron el futuro democrático, social y económico de nuestra nación.
Excelente como siempre Marvin
Excelente artículo realizado por el Licenciado Marvin R. Báez. Realiza un abordaje insólito en su estilo opinatario en el que permita el aporte de otras voces, como diría Bajtyn. Su estilo sencillo pero atrapante. En cada párrafo se denuncia la égida de intelectual de fino hilo lingüístico que lo desvela todo sin esconder nada en su manera límpida de abordar el hecho comunicativo.
El tema seleccionado para enhebrar su decir en el campo de la historiografía de la República Dominicana. Es un tema de actualidad y con varios resquicios a resolver. Adelante opinado de temas históricos nacionales!!!!
Excelente, sin desperdicio.