«Fueron dos….y, no uno los Caballos de Troya»
Por: Roberto Núñez Guzmán
San Ignacio de Sabaneta, Santiago Rodríguez, RD. -El autor es abogado, político, escritor y poeta.
«Fueron dos….y, no uno los Caballos de Troya»
El Troyano Aquiles, inmóvil y embelesado ante la belleza sin par de la espartana Helena.-
Helena, luz que brilla, antorcha que ilumina los cielos de Esparta.-
Aquiles, cuan conquistador de coronas, seguro de sus dotes, orondo e inundado por la vanidad y la bartola.-
El Caballero anonadado, se lanza a la conquista de su Helena, la mujer mas bella del mundo, sin mas estrategias que su enorme y desgastado caballo de Troya.-
Helena disimula muy bien, pero el Caballero la impresiona..!.
Inteligente, sagaz y calculadora, pone en alerta a sus neuronas y con estas a sus axones y neuritas.-
La beldad, prepara sus estrategias de guerra, para tomar desapercibido al vanidoso y presumido Aquiles. Para lo que construye su caballo de Troya, con suficiente espacio para cargar sus armas de batalla, y así poder vencer el corazón de su Caballero preferido.-
En las árganas de su caballo cargas innumerables armas como: las risas, la comprensión, la ilusión, los diversos versos con besos, la sinceridad, los abrazos, los apretones de manos, el cruce de miradas, los intercambios que aceleran los latidos del corazón, derroche, pan, chocolate, suspiros, bizcochos, ternuras, café, azúcar, nuez moscada, poemas, literaturas, susurro y amplias y extendidas conversaciones.-
Fin de la historia: La espartana Helena, resulto ser la conquistadora, y no el troyano Aquiles.-
El Ron: inspirado no por el alcohol, sino por el Cuello de la botella,
noviembre 2015