Victor Perata

Casos y cosas del mundo.

Por: Víctor M. Peralta
Todos los pronósticos apuntan que Danilo Medina será el ganador de las elecciones del próximo 15 de mayo, permitiéndole continuar por 4 años más dirigiendo los destinos del país. Eso no está en tela de juicio.

Tampoco es por el capricho de alguien interesado en la continuidad de este gobierno. Que los hay de sobras. Ni tan siquiera es por las encuestas que así lo certifican. Es más bien por lo que se ve y se escucha decir de mucha gente, en cualquier ciudad, grande o pequeña, en cualquier comunidad, montañas y laderas remotas del país.

Ahora bien. El reto más difícil, por no decir imposible, que encara el Presidente Danilo Medina en este proceso electoral, es mantener la misma cantidad de diputados y senadores pertenecientes a su partido de la Liberación Dominicana. Ese es su gran desafío. Esa es la espinita que de manera disimulada se oculta en las suelas de sus zapatos. Y no es cómodo poder sustraerse al dilema de recibir un partido con una matrícula de 31 senadores y algo más de 90 diputados, y conservarlo más allá del próximo 16 de agosto.

Pero no es al Presidente y candidato Danilo Medina, que le cabe por si solo el gran desafío de echarse encima un partido que debe revalidar su condición sobresaliente de tener un congreso mayoritariamente a su favor. No. De Danilo serán los lauros, pero no la frustración por no haber cumplido con la meta de llevar a feliz puerto la embarcación que transporta, en sus diferentes camarotes, a los senadores y diputados morados que hoy día se juegan sus naturalezas en esta terrible y difícil lucha que, aun teniendo una oposición sin propuestas bien defendidas, y que solo mantiene el deseo impulsivo del “quítate tú para ponerme yo”, de alguna manera se agenciará una muy buena cuota de poder.

Es a los dirigentes del PLD, desde el más ocioso Miembro del Comité Político, hasta el mejor valorado cabecilla de un Comité de Base, y con éstos a los miles de simpatizantes, que le corresponde jugársela, a capa y espada, y no dejar en solitario a Danilo Medina, votando masivamente por los candidatos del partido. Más que un deber, por la memoria del profesor Juan Bosch, es una obligación.

Las alianzas y acuerdos con otras fuerzas políticas son hasta cierto punto importantes, pero son pasajeras. El muestrario es variopinto. Hoy están, pero mañana, después del 15 de mayo de 2016 pudiera ser, no tienen horas fijas para coger la de Villadiego, e irse con su música a otra parte. Escríbalo en su memoria, que así será. Ya lo advirtió Miguel Vargas: “Eso no es más que una estrategia del partido para coger fuerza y reorganizarnos”
Victor.escritor@hotmail.com

Para comentar: (Deben poner sus nombres completo y reales); SABANETASR.com no es responsables a ningún comentario.