ELEGIA II AL ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE MI MADRE
Por: el Arq. Ricardo González Quiñones
A MI MADRE: DOÑA ANGELA QUIÑONES DE GONZALEZ
HACE UN AÑO YA MAMA:
– Orgullosas de ti, me hablaron las golondrinas y las alondras, me dijeron que te escoltaron en tu ruta directa hasta la gloria.
– Orgullosas de ti, me susurraron al oído, las libélulas, los colibríes y los ruiseñores, porque sus cantos entonados con el cielo abrían tu locuaz desiderata.
– Orgullosas de ti, me hablaron las azucenas, las rosas y las hortensias, de cómo adornaban tu estela cuando te desplazaba a posar junto al padre celestial.
– Orgullosas de ti, me hablaron las piedras que adornan los caminos del campo, las que se acoran en las empalizadas de los conucos, las piedras que posan en los charcos de los ríos sabaneteros, las que emergen de las entrañas de la tierra a través de los cráteres volcánicos hacia la luz y el horizonte, ellas me dijeron que te enseñaron el alba donde se mece la eternidad.
– Orgullosos de ti, me hablaron los silencios, los ruidos y las sirenas, la pureza y la esperanza, los crepúsculos con sus atardeceres rojos joviales, el amor y la gloria.
– Orgullosas de ti, me hablaron las lisonjas, los ósculos, las generaciones, las cenizas, la conciencia, la sencillez, las montañas, los barrancos, los acopios, los valles, los mendigos, los opulentos, los creyentes, los enfermos, los saludables, los mayores, los pequeños, los arcaicos, los modernos, los sensatos, los sinceros y los senderos, todos coincidieron en decirme que encontraste sin estorbos, el camino de la luz..
Hasta pronto Mamá
Ricardo González Quiñones
16 de septiembre 2010