El señor de todas las cosas
Memoria de un misionero
Por: Pascual Ortiz
Tú eres el centro de encuentrode nuestra peregrinacióny comunicación plenade la justicia en nuestra historia.Señoren la comunidadqueremos celebrar nuestra fecomo peregrino de tu amorTe ofrecemos nuestro corazón humanopobre y humilladopero nuevo para amarQueremos caminarcon el riesgo de hacer caminocontigoque desate ataduraque logre despertar las palabrasque se hace evidente en la viday que se identifica con los pobrespor encima de todo.Señormuchas veces fallamospor eso queremos celebrar contigonuestra esperanzay nuestro sueñosQue son una sencilla nostalgiade libertad incapaz de ser fruto fecundopor si solaExperienciaque desde la frontera históricaintenta provocar el viaje de la fraternidadevidente utopía del Reino.Señorsin tino podemos convertirel anuncio de la Buena Nuevaen vida fecundani ser luz verdadera en la comunidadTú eres el centro de encuentrode nuestra peregrinacióny comunicación plenade la justicia en nuestra historiaTu lugar está reservadoen nuestra vidaDios nuestro.Señorqueremos hacernos participede esta liberaciónmisterio Pascual de salvaciónSociedad de igualesen este mundo nuestrolugar y tiempode nuestra única historiaVida de amorçque se hizo presencia en JesúsVerdad que aceptamos incondicionalmentecon pasión liberadoray evidente voluntadsolidaria.Señorde los pobresDios de Jesúsque hiciste de la Cruzla resurrección del Nuevo TiempoRevelación que abrió la conquistade la vidapara quienesno tenían derechoha alcanzarlaSalvación Señorque se encuentra en caminoperoque el pecado personal y estructuralno deja que llegue a consumarse.Señorde todas las cosasTenemos sin embargola veracidadde la herencia del resucitadoy su luchacomo unión del pueblocontigoQue esperamos hacerlo hoyverdadera justiciay expresión valiosaque asegure el amorcomo práctica de la VerdadY así vencer la opresión de los dioses de la muerteEntrega radicalque quiere hacer posibleel Señoríodel Cristo resucitadoOpción ultimoque quiere la comunidadde los creyentescelebrar contigo.Fuente:
Por: Pascual Ortiz