El don de la ignorancia

👁️ Visitas: ...

Por: Peter Novel
Quien vive en la ignorancia; muchas veces disfruta de un gran privilegio, es una verdadera ventaja para muchos que aun en el siglo XXI existan personas que por mutuo consentimiento permitan ser engañados y seguir el resto de sus vidas felices sin entender la gravedad de su falta de conocimiento.

Es a base de una mente enferma de mentiras y un corazón roto de desilusiones que ahora algunas personas pretenden construir el futuro de los pueblos, y el de las nuevas generaciones. Hoy por hoy la política está cargada de gobernantes que no son más que mercaderes de sueños, vendedores de mentiras y usureros de nuestro patrimonio nacional. Individuos que aprovechándose de la tragedia educativa de los menos afortunados han formado el escenario perfecto para saciar sus deseos de poder y materialismo creando un espejismo de mejoría social en el desierto de la pobreza en que vivimos.

Es la historia de toda Latinoamérica, pero en especial la de mi pueblo, el pobre y buen pueblo dominicano, el cual no se cansa de escuchar la frase consoladora que dice: «Soy de un país rico, pobremente administrado». Esa palabra y otras no tan bonitas son algunas de la manera de expresar la vergüenza que define a quienes desde lejos vemos y entendemos lo que realmente pasa en nuestra hermosa isla, a quienes nos duele que por falta de una buena vacuna educativa se nos haya hecho olvidar la importancia de tirar páginas para la izquierda, hundirnos entre las ideas de lustres mentes que podrían curar parte de las enfermedades más peligrosas que padece nuestra sociedad por falta de sabiduría, nombrada por los expertos sociólogos como: “la sedante botella legislativa o la famosa fundida, pequeña pero nociva”.

Ante tal grado de sacrilegio, por lo que me veo, leo y escucho cada día en muchos medios muy bien pagados, estoy en la obligación de admitir desde lo más profundo de mi corazón que quisiera poder vivir con la enfermedad de la ignorancia. Quizás así podría librarme de llevar esta pena que me causa el saber tanto y dejar que ante nuestros ojos pasen tantas vagabunderías sin que quienes pueden cambiar las cosas hagan nada.

Hoy en día saber mucho es un pecado, porque por más que tratamos de ser sutiles al dar alguna explicación sobre lo que realmente pasa en nuestra hermosa y pendeja Quisquella, hay algo que “No se puede ocultar”, hace tiempo nos llevó quien nos trajo.
Peter Novel.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *