El discurso y la enseñanza de la lengua
Por: Profesora Maura Peralta M.A
Es incuestionable que el discurso oral y el escrito están indisolublemente relacionados. Son actividades sociales y como tal están ligadas con las prácticas en que se producen. Las disímiles maneras en que está involucrado el discurso escrito de una manera u otra tiene que relacionarse con la diversidad de los géneros discursivos orales existente.
Todos los espacios en que habitamos: nuestra casa, el trabajo, las calles, las ciudades, los centros públicos y privados son lugares donde se generan las prácticas discursivas. En estos contextos es donde el discurso pone de manifiesto las necesidades de comunicación oral y escrita del ser humano. Está claro que mediante la interacción del individuo con la sociedad es que se construyen y desarrollan los discursos.
Helena Calsamiglia y Amparo Tusón definen el discurso como una práctica social, como propio de cada individuo, como parte de todo. Ésta definición rompe con viejas creencias que se tenían sobre el discurso ya que, ante se pensaba que este era propio de un público selecto.
Siguiendo a Calsamiglia y a Tusón el discurso es heterogéneo, complejo, pero no caótico. Es heterogéneo porque cada individuo tiene su propio discurso y no es caótico porque los hablantes de una forma implícita en el propio discurso establecen sus reglas de participación.
Sabemos que el discurso se construye con la lengua. Ahora bien, ¿cómo se pone al servicio del individuo como un producto acabado? Mediante el enunciado. Este puede ser una oración o una palabra, si tienen independencia textual. Además de la lengua para la construcción de discurso se necesita una intención y una situación. Por tal razón, no hay discurso inocente, siempre es intencional y se persigue un fin.
El proceso mediante el cual se evocan los enunciados se llama enunciación. Un enunciador los selecciona para un enunciatario o receptor determinado. La combinación de los enunciados forma los textos orales y escritos y estos a su vez, nos presentan la expresión formal del discurso.
El discurso tanto oral como escrito expresa sentimientos, emociones e ideas. Es importante analizar en el proceso de enunciación del discurso múltiples situaciones esta son: la situación de comunicación, el contexto, el referente, los elemento paraverbales y no verbales.
De todo lo anterior se puede colegir que el análisis del discurso en la enseñanza de la lengua juega un papel preponderante. Por lo que se hace necesario, que los docentes que imparten el Área de Letras se empoderen de las diferentes disciplinas que estudian el discurso como son: la Antropología Lingüística, que se interesa por la relación del lenguaje y el desarrollo del ser humano, La Etnografía de la comunicación que estudia la interacción comunicativa de los seres humanos, La Sociología, que analiza la actividad social del individuo y La Etnometodologia que tiene como fin analizar el ser humano y sus formas de expresión.