Dilema
Por: Sergio H. Lantígua.
Scotrun, Pennsylvania, USA. – Hacen unas cuantas semanas que he comenzado a preguntarme: que podría haber hecho mejor para que ustedes adoptaran mis versos y no he sido capaz de encontrar la respuesta apropiada por ninguna parte. Será que últimamente me atormentan los disparates que a buen seguro hayan brotado de mi impericia pluma, asesorada por los impulsos incontrolables y enfermizos de la falsificada creencia. Proyección que me ha hecho parecer menos asequible de lo que realmente quiero ser o mostrar a través de mis versos. Pero no por ello habré de sucumbir en el empeño de construir ese trayecto que debe existir como puente harmónico entre el poeta y quienes leen sus odas.
DILEMA
Cuantas veces mis labios se posaron en tu desnudo cuerpo
Para mojar su sediento deseo en el silencio de la madrugada
Y abrazar tus temblorosos gemidos con detalles apasionados
Exaltadas caricias rozando la locura provocadas por tus besos
Para después que te perdiera y a pesar de todas esas cosas
Y casi morir de la nostalgia todavía me atreva a soñar contigo
Querer recorrer esas sendas tan bien conocidas por mi boca
Con esas ansias de poseerte y los mismos labios humedecidos
Desvestidos de prejuicios ceñidos en un abrazo emancipado
A flor de piel el fuego consumidor de la pasión enardecida
Y la vida garantizando promesas en cada lapso de impaciencia
Sofocando en cada roce las premuras de aquel asfixiante delirio
Sin que nos importara si en aquella noche brillaran las estrellas
Ni que en nuestros ojos se reflejara la tenue luz de los luceros
Encadenados a la juguetona urdimbre de todas tus frivolidades
Subyugados a la incertidumbre de cuál sería nuestro destino
Me despierta el alba todavía bajo el maleficio de tu mirada
Extasiado en el silencio pienso y saboreo los evocados recuerdos
Queriendo recuperar el pasado y de nuevo tenerte a mi lado
Desoyendo nostalgias y al tiempo – lo sé – por eso no me atrevo