Danilo Medina debe ser inexorable frente ante Haití

Por: Marcelo Peralta
Las actitudes, la pugna, drama y chantaje montado por Haití causan la tensión e impactos en la sociedad y el presidente Danilo Medina debe ser inexorable a la República Dominicana.
Pareciera un relajo de ambos gobiernos y el Presidente Danilo Medina que es lo que nos importa como dominicano debe comprender que se está rebosando la paciencia y puede degenerar en algo de índole incontrolable.
Se puede llegar que hay componendas recíprocas entre ambos mandatarios y mantener a la expectativa a la sociedad.
Parece que entre ambas gestiones de gobierno- haitiano y dominicano hay una especie de «componenda» y entendimiento «vil».
¿Por qué soportar chantajes a Haití?.
Nos llenaron el país de haitianos afectados de VIH, tuberculosos, famélicos, militares, de los «tonton macoute», se gasta millones de pesos de los dominicanos para legalizar a ilegales enemigos y tenemos que convivir con ellos.
Chantajean con la veda de productos dominicanos en procura de que le den millonada en dólares y el gobierno dominicano permite todo eso.
Se les dan medicinas, alojamientos, alimentación, escuela, que instalen iglesias que predican vudú, se alojan criminales en el país, vendedores de drogas y traficantes de todo lo ilegal.
Ante este patético cuadro es tiempo de que el presidente dominicano Danilo Medina hable claro y adopte una definición de qué es lo que lo que sucede.
¿A caso no son Haití y su presidente bailarín una especie de niño malcriado?.
República Dominicana ha soportado y permitido demasiado a un territorio desorganizado, sin estructura sólida, irrespetuoso, ingrato, violento, inestable, inseguro.
Se tiene ya que fijar posición y actuar con firmeza y hacer valer los derechos de República Dominicana.
El gobierno dominicano por miedo, cobardía, presión o chantaje ha permitido que esto llegue lejos.
Ya está dando como un sabor algo «rancio y libresco».
Es claro que el sello de egocentrismo del gobierno haitiano debe ceder.
Y el gobierno dominicano debe dejar de seguir con ese «jueguito» con el hombre dentro.
Es evidente que se parece al cuento de «el gato y el ratón».
Refleja que en esto están metiendo las «cucharas» organismos internacionales y después darle el golpe asechado.
Medina ante el chantaje de Haití tiene que ser inexorable y actuar con una visión de equilibrio, firme y decidido a acabar con esto de una vez y para siempre.
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