Cosas nuestras…»El legado que se traspasó de tu a tu… In memoriam»‏

👁️ Visitas: 554

phoca thumb l casa schaeffler la joyaPor: Roberto Núñez Guzmán.
Hace quizás más de 50 años, los sabaneteros tuvimos la dicha de que a nuestro terruño arribara «El Alemán». Llego cargado de ilusiones y de planes. Nunca se supo porque escogió nuestro pueblo para establecerse, lo que no me lleva a mucho estudio, porque supongo que le encanto el pedacito de tierra mas lindo que tiene el mundo, que lo constituye mi provincia Santiago Rodríguez y mi Sabaneta amada.–

Ya establecido Don Rodolfo Shaeffler, fundo sus negocios en la esquina formada por las calles Pedro Thomas con Benito Monción. Cuando digo sus negocios es que Don Rodolfo tenía una amalgama en sus establecimientos, por ejemplo la tienda vendía ropas, electrodomésticos, bicicletas, velocípedos, neveras, pero también vendía comestibles, compraba serones y tabaco de anduyo.
El Alemán tenía siempre una bolsita de tela para el menudo. Entiéndase para las monedas de denominaciones de un centavo, monedas de 5 centavos, de 10, 25 y 50 centavos. Ese dinero era para sus gastos personales y para darle a los pedigueños que iban constantemente a sus tiendas, como nuestro inolvidable Suco, María, Gabino entre otros.-

El Alemán era estrictamente organizado, jamás se convirtió en agiotista o especulador mucho menos en almacenador de productos para provocar una escasez y vender a sobreprecios. Es más dicen los que bien conocieron al Alemán, que este ante de abastecerse de algún producto que aun todavía le quedaba del mismo, pues les decía a los vendedores….Esperen que venda por ejemplo todas las neveras, porque el nuevo pedido puede venir con un precio más elevado que el que tengo y no quiero sobre evaluar las de existencia. Cuanto respeto para sus clientes…! cuantas honradez vestían a este inmortal Sabanetero…!.–

Don Rodolfo era un visionario, y con ese don del cual le adorno nuestro señor Jesús, percibía con ese gran olfato todo tipo de negocio que el entendía les producirían ganancias y prosperidad. De tienda miscelenea, a almacén de provisiones y de ahí almacén para guardar todo tipo de mercancías que el compraba para luego revenderlas. Ahí se guardaba miel, serones, tabaco entre otros. Su miscelánea también era ferretería.» El emporio Shaeffler» fue el pionero en llevar las mercancías por pedido. Ciano Torres fue chófer por muchos años del «emporio Shaeffler», quien fungía como dependiente y también mayormente como chófer de una guaguita marca Datsun color amarillo cerrada. También fue empleado de el Alemán, Israel Torres, hermano de Raúl y Onofre Torres.-

«El emporio Shaeffler» siguió su expansión y Don Rodolfo incursiono en las compras de grandes cantidades de terrenos, por todo lo largo y ancho del Municipio, mediante la cual se inicio como ganadero. De estas últimas inversiones es que nace en Hans, su único hijo, la vocación por la veterinaria.–

El Alemán caso con Doña Eira López oriunda de Santiago de los Caballeros. Ella nunca incursiono en los negocios de su marido, tampoco se ocupo nunca de ellos. Eso si…!, era su suporte emocional, psíquico, sentimental, amorosa, compañera y sobre todo una verdadera ama de casa. Hans el hijo de la pareja, vivió en su Sabaneta querida como uno más, jamás hizo alarde de las riquezas de su papa. En su adolescencia, juventud y adultez siempre fue uno más, jamás quiso distinguirse por encima de los demás jóvenes de su época, por eso su generación. Hombres y mujeres, les guardaron y les guarda un gran respeto y consideración. Hans fue un ser humano extraordinario. Sus adornos siempre fueron la sencillez, la amabilidad. Humanista como el que más. Con decirles que si Dios le hubiera dado más años de vida no se sabe que gran parte más de sus fortunas hubiera regalado a los menos pudientes. Después de la muerte de su padre, jamás se impuso a su madre como la cabeza del «emporio Shaeffler»; siempre reconoció y respeto a su madre ancianita en las decisiones. Con decirles que no tomaba una decisión sin consultarla, siendo Hans un intelectual probado, con todas su lucidez y Doña Eira ya ancianita, jamás se le impuso.–

Hans fue un gran profesional de la veterinaria, quien se destaco a nivel nacional, fungió como catedrático de varias universidades del país, o sea es responsable en parte de la formación académica de cientos de profesionales de la veterinaria del país.–

Los domingos podían los sabaneteros disfrutar de ver la pareja dar unas vueltecitas por el poblado. Paseo que no duraba más de una hora. También visitaban las fincas, pero no siempre ella acompañaba en estos periplos a su marido. Don Rodolfo y Doña Eira vivieron siempre en una modesta casita que aún queda al lado de los negocios. Jamás mostraron deseos de sorprender a sus vecinos y a sus compueblanos con opulencias. Siempre vivieron con una modestia impresionante y a veces hasta inexplicable, porque si querían lujos pudieron dárselos todos. Estos tres «inmortales»,…. siiiiii, » inmortales sabaneteros». Ellos vivieron entre las riquezas, jamás usaron esos recursos para mancillar, para herir, para aplastar honores y honras. Todo lo contrario se confundían con los pobres, porque eso era lo que reflejaban con su sencillez y con su actuar con cordialidad y decencia ante los demás.–

El Alemán, le paso el legado a Eira, y esta a su hijo Hans.» Es el legado que se traspaso de tu a tu a tu». Ojala copiaran los acumuladores de riquezas que tenemos y no dejen morir….El legado del Alemán, de Eira y de su hijo Hans. In memoriam a estos tres humanistas..Reclamo y reclamare mientras haya animo en mi cuerpo, para que sean declarados hijos inmortales de nuestro pueblo.-

Sabanetero….!. Donde quiera que te encuentres…. levanta con orgullo tu pueblo..! y su gente…. Levanta con orgullo lo que somos y hemos sido siempre, y sobre todo levanta con orgullo la honestidad, el decoro, la decencia y la moral de los verdaderos forjadores de nuestro terruño. No importa de donde vinieron, lo importante es que nos han dejado un gran legado.–

Hasta luego. Recuerden que soy Roberto Núñez Guzmán. Soy Dago con mis teléfonos 809-580-4018 y 809-399-4018. Cuídense y nos dejemos morir a Don Rodolfo, a Doña Eira y a Hans….. I*N*M*E*M*O*R*I*A*M…..!

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *