Cabellos inquietos
Por: Francisco Estévez.
CABELLOS INQUIETOS
Cada beso es un columpio
que cruza soñoliento por mis venas,
cuando cruzo
la hondonada de tus senos.
Un susurro zigzagueante,
rompe la inercia sorda
entre lágrimas y risas.
Cada mirada va hilvanando
la lozanía traviesa de tus sueños.
La mirada sincera comienza a cerrar
el círculo opaco de la nada.
Nada es en vano, cuando empiezan a caer
cabellos inquietos,
que se unen con el porvenir de mis deseos.