Así nació nuestro Escudo Municipal

Por Ricardo González Quiñones
…..sépanlo bien, que el futuro no se prevé, se construye.
A los 17 años de edad, era aprendiz de ebanista en el taller de Eligio Toribio, buscando la forma de aprender un oficio. Su nombre, Ramón Antonio Lantígua Diloné, el hijo de Juan Diloné y doña Dorila Lantígua.
Era el otoño del 1956, cuando siendo ayudante del Secretario del Ayuntamiento del Municipio de Sabaneta, que para entonces lo era el Sr. Nicolás Hernández, una tarde otoñal, pasando al libro original, las actas de las sesiones de dicho ayuntamiento, Nico Hernández le propone a Antonio Lantígua que hiciera un escudo para el Ayuntamiento, ya que éste no tenía.
Antonio acepta con mil amores el reto que le acababan de encomendar y en una cartulina blanca, con lápices a colores comienza a plasmar sus ideas.
° El Escudo debe ser símbolo de la Restauración
° El Escudo debe tener un sable, como el de Santiago Rodríguez Massagó.
° El Escudo debe tener un sol en la parte de arriba, símbolo del nuevo amanecer.
° El Escudo debe tener una vaca por lo de Sabaneta Novillo.
° El Escudo debe tener árboles y el rio Yaguajay.
Eran estas algunas de las prerrogativas que el autor se hacía a la hora de diseñar nuestro emblema municipal. Tres días después en presencia del Síndico Bernardo Bueno, el Presidente del Ayuntamiento Don Guaro Hernández y el Secretario Don Nico Hernández, fue presentado nuestro ESCUDO MUNICIPAL, decían a unísono los tres «este hombre es un maestro», y aprobaron el escudo en el acto.
Es a partir del año 1956 que tenemos un Ayuntamiento con identidad. En el diseño original tenía la fecha arriba 1863, luego un «genio» inconsulto le puso 1844, hoy sabemos que ambas fechas son incorrectas, debería tener como fecha 1858.
Para el desfile del 16 de agosto del 1957, se le pidió al autor del Escudo, Antonio Lantígua, que lo hiciera en madera y va al taller de ebanistería de Eligio Toribio y lo confecciona. Nuestro escudo ha sufrido varias transformaciones a lo largo de los 57 años y medio que tiene de existencia, cambios que se han hecho sin el debido permiso del autor.
Desde esta tribuna Sabanetera quiero resaltar la labor de Antonio Lantígua Diloné, por habernos regalado esta identidad como municipio de manera desinteresada. Esta es nuestra historia, esto es lo que hay que enseñar en las escuelas de nuestra Sabaneta. Espero que un día de estos sea reconocido Ramón Antonio Lantígua Diloné como el autor del ESCUDO MUNICIPAL DE SABANETA.
Me enorgullece compartir solar de nacimiento con usted, hermano Sabanetero.
Hasta pronto, Dios querrá
Ricardo González Quiñones
Sabanetero