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A mi padre

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Por: Ambiorix Martin Popoteur Zapata

«Viejo mi querido viejo, es un buen tipo mi viejo, que ahora camina lerdo, yo soy tu sangre mi viejo……letras de Piero», cantautor Ítalo Argentino que nos recuerda con esas hermosas letras la vida de nuestros padres.

Escribir sobre un pariente cercano siempre será un acto muy personal y muy subjetivo lo que escribas u opines, pero siempre será tu opinión y tus sentimientos, y eso es lo cuenta. Al fin y al cabo solo a ti te importa.

Hace 33 años, de tu partida, fecha imborrable en mi memoria, la pérdida de un ser querido, el guía de la familia, la incertidumbre, los sentimientos encontrados hacen estragos en el alma, en esos momentos aciagos, mas el tiempo, maravilloso compañero, te ayuda a entender el proceso que vives y a sacar tus conclusiones de ello.

Papa, jamás cuatro letras fueron tan importantes para mí, amar y recordar a mi padre han sido los actos más importantes de mi vida, mi padre, hombre de campo, de sabiduría innata, sin educación escolar importante, sabio por naturaleza, técnico agricultor autodidacta, provisto de la mayor honradez que he podido conocer en humano alguno, es la inspiración de mi vida y la razón de lucha de tantos años, su ejemplo de vida y su forma de ser me inspiraron a ser como soy.

Un padre es una persona que te acompaña y te guía, que te corrige, muchas veces de manera muy fuerte, pero es la persona que quiere que seas un hombre bien y de respeto en la vida, y que desea que te vaya mejor que como a él le fue.

Escribir sobre mi padre, además de sacarme inmensas lágrimas, me hace recordar el gran ser humano que fue, el hombre sencillo, el trabajador, el consejero, el de las buenas pelas cuando hacia esas travesuras que yo solía hacer, el padre que me dio los mejores consejos cuando estaba en la universidad, ese mismo que no pudo disfrutar de nosotros, cuando ya podíamos ayudarlo para que descansara y no trabajara tanto.

Como dice Braulio en su canción Pobre Papa, mi padre fue como todo padre que no acepta que los hijos son ya adultos, porque ya tienen su propio ideal y su propio andar, pero aun así, no hay manera de caminar sin el recuerdo del padre amoroso.

Mi eterna gratitud por lo que me diste. Podré ponerme algún día tus zapatos? Seré ejemplo para mis hijos? Pronto seré su viejo y lo sabré, ya Ambiorix José y Sebastián lo dicen.
Es mi humilde homenaje para ti de mi parte y de mis hermanos, en este nuevo día del padre.

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