¿Quién cura a las personas vitaminas?
POR: VALERY GÓMEZ – abogado. Reside en Dajabón
Las personas vitaminas son aquellas que transmiten buena vibra, las que dan consuelo, las que inspiran confianza y lealtad, y siempre encuentran una salida a los problemas. Son capaces de iluminar con su luz natural sin apagar el brillo de los demás. Son personas con personalidad y autenticidad, dispuestas siempre a servir a los demás sin esperar recompensas.
Las personas vitaminas tienen el poder de decir la verdad, de ver los problemas y de ofrecer posibles soluciones, manteniendo el pequeño margen que existe entre la crítica constructiva y la intromisión. De una persona vitamina siempre encontrarás una sonrisa, una palabra de aliento y un abrazo en el momento oportuno.
Las personas vitaminas, al igual que el resto de las personas, son seres humanos que no siempre están bien, que tienen debilidades, problemas y bajones emocionales que afectan su vida a diario. Ellas también necesitan ser escuchadas, abrazadas y comprendidas, porque no es fácil curar las heridas solos.
Generalmente, las personas con vibra positiva son vistas como personas con todo resuelto, como seres fuertes que no necesitan nada, pero la realidad es otra. A diario vemos personas con una coraza de tortuga, impenetrable; sin embargo, esa coraza solo es un escudo protector utilizado para cubrir miedos, debilidades, lagunas mentales o, simplemente, para evitar que otros se derrumben en el abismo de sentirse solos aun estando acompañados.
Nadie suele estar pendiente de los problemas de las personas que resuelven los problemas de los demás, no por falta de amor o empatía, sino porque se considera que no necesitan nada, ya que son quienes ayudan a unir a los que se rompen, sin importar qué tan dañados estén ellos en ese momento.
Cada vez que en tu entorno haya personas vitaminas, recuerda que, así como tú necesitas, también debes convertirte en su vitamina y complementarlas con vibras positivas. Porque detrás de una sonrisa brillante que ilumina el entorno pueden existir grietas emocionales que poco a poco van lacerando el alma y creando emociones que conducen a que las personas se refugien en su enemigo más letal: la depresión. Y entonces solo queda la triste interrogante: ¿por qué, si siempre estaba sonriendo y alegre?