HAMLET HERMAN Y SU NARRAETIGVA SOBRE FUSILAMIENTO DE CAAMAÑO
Por: Marcelo Peralta. ¡Aaah, entonces me van a matar. Viva Santo Domingo libre, coño! Y entonces tronaron los fusiles que acabaron con su vida. Un tiro de gracia en la frente aseguraría que la información sobre su muerte en combate pudiera ser dada de inmediato.