Por Vargas Vila Riverón

Dajabón. -Respuesta del Periodista Varga Vila Riverón a una comunicación del 6 de marzo del señor Ramón Javier Cruz, sobre el sometimiento en su contra hecho por el empresario español Juan Ignacio Puigbo por presunta estafa y abuso de confianza.

Santo Domingo, República Dominicana

17 de marzo de 2014

Sr. Ramón Javier Cruz (Magasín)

Dilecto amigo.

Con sorpresa he leído su comunicación dirigida a mi persona de manera poco seria e irrespetuosa, sin embargo le recuerdo que los cuervos no tienen honor, y yo los perdono porque usted no es el autor de la hermosa retórica dirigida hacia mí con la mala intención de dañar, y le recuerdo que mi honor está intacto y que la persona que escribió semejante carta descabellada lo hizo de manera irreflexiva, con sentimiento y no con la razón, ni apegado a la ética y la verdad, por lo que le voy a hacer algunas observaciones puntuales:

  1. Usted dice en el segundo párrafo de su carta, que yo tengo malas intenciones contra usted, y le recuerdo de manera clara, contundente y transparente que yo no generé la querella de la cual a usted se le acusa, pues esta información a la cual hago referencia es de dominio público:
  2. Me parece que usted tiene una bolita mágica debido a su mente fantasmagórica y arremete contra mi diciendo que yo laboro para la firma de abogados del Dr. Ciprian Reyes, cosa que no es cierta, y la cual probare en su oportunidad si fuese necesario, nunca he sido empleado del Grupo Ciresa, ni de la Casa de los Cobros, ni la firma de abogados que usted hace referencia, ni nunca he laborado para la oficina del Dr. Octavio Ramírez, a quien usted de manera aviesa no menciona con la intención de dañar reputaciones bien ganadas, que yo sí sé y que usted sabe, que el autor trata de enlodar a personas que han tenido como norte la verdad siempre.

Cito: Según requerimiento de citación firmado por el Licenciado Carlos Vidal Montilla, Procurador Fiscal Adjunto del Sistema de Atención del Distrito Nacional.  (Yo por ética no revelo mi fuente).

  1. Usted me puede decir que yo nací en cuna humilde y lo acepto, que no tengo millones lo acepto, pero lo único que tengo es mi honor y mi dignidad, la cual no negoció con nadie; aquí en Santo Domingo y en Dajabón usted conoce mi nivel de reputación probada, soy un comunicador que me he preparado, no como algunos que no pueden justificar donde han estudiado Periodismo, sino que son “enganchados” que se pavonean, son orangutanes, cuyo proceder refleja su procedencia selvática.

 

Gracias a Dios nos aspiró a grandes fortunas como usted la tiene y le felicito por ser un empresario prospero de la República Dominicana. Porqué solo tengo 27 años y me siento muy orgulloso de la estirpe familiar de dónde vengo, no me avergüenzo de mis orígenes al contrario, es un honor.

 

No quiero cansarle, en cuanto a que usted quiere convertirse en víctima y convertirme a mí en demonio, cuando yo sé que usted sabe, que yo no soy abogado, ni tampoco he querido dañar su buen nombre que usted dice tener, yo solo sé que lo único que he hecho es hacerme eco de una noticia sobre una querella que yo no generé, y por consiguiente no creo merecer tantos improperios con el propósito de confundir a la opinión pública nacional y muy especialmente a la provincia Dajabón.

 

Usted sabe que yo nunca le he hecho daño a nadie y le advierto y le aclaro que de usted seguir con su retórica e improperios hacia mi persona, me reservo el derecho de acudir  a los tribunales de la República a defender mi honor y mi reputación, si fuera necesario, por lo que yo le perdono su nivel de desesperación y angustia, y al autor intelectual de tan descabellada y desacertada comunicación, porque yo he vivido con dignidad y moriré con dignidad, por lo que le recomiendo a ambos que reflexionen sobre su proceder, porque aquí el que tiene Casa de Cristal no puede tirar piedras.

 

Concluyo con este pensamiento del ilustre cantautor Argentino Alberto Cortez: “Solamente lo barato se compra con el dinero”

Que Dios ilumine el camino de su vida, yo lo perdono.

Atentamente,

Varga Vila Riverón

Periodista

 


 


 

Dajabón, República Dominicana

6 de Marzo del 2014

Sr. Varga Vila Riveron

Estimado Sr.

Hace varios días recibí por diferentes vías la información de los correos  enviados por ti a Excelentes Comunicadores y a algunos ROEDORES de la “Comunicación”; no obstante, no fue hasta ayer cuando pude leer su nota de prensa, escrita en el  periódico Digital “Almomento.net”.

 

Te confieso que me sorprendió porque, por creo que en muchas ocasiones te escuche hablar, con respeto y alta estima  de mi persona y de repente leo tu escrito, que para los que tenemos dos dedos de cerebro podemos deducir que está cargado de malas intensiones.

 

Mi sorpresa no duro mucho, al saber que tu trabaja para la oficina de “abogado”, del Dr. Ciprian Reyes, quien es verdaderamente el abogado que lleva el asunto legal que, tu menciona, en contra  de mi persona.

 

Me pregunte que hacia un joven comunicador, posiblemente talentoso si pusiese su talento al servicio de su verdadera profesión, en una oficina de abogado, quizás desconocida por ti, pero muy bien conocida por todos los que habitamos en la ciudad de Santo Domingo.

 

Un gran amigo comunicador me dio la respuesta y me contesto, que ciertos abogados inescrupulosos, fantasiosos, faltas de principios y valores, utilizaban jóvenes “Comunicadores” para que les sirvan de puntas de lanzas para cercenar moralmente a aquellas contrapartes, contra quienes no tienen ningún argumento legal sostenible, en las salas de los tribunales.

 

Aunque yo se que tu lo sabe y si no te lo voy a decir, “el abogado” que hoy te utiliza sabe que el día 7 de Abril iré a cualquier cita que sea convocado, con la frente en alto, porque en el transcurrir de vida, a mi 56 años, nunca he tomado dinero prestado, ni a personas físicas ni razones sociales, sin que antes les haya puesto a mis acreedores una garantía en sus manos, el caso para el cual ha sido  utilizado, no ha sido la excesión.

 

Yo se que las grandes ciudades, generan costumbres y  placeres que son difíciles de satisfacer con bajos salarios, para algunos profesionales trepar y poder disfrutar de esos placeres les cuesta hasta tener que vender  por centavos, sus más preciados valores.

 

Debo confesarte, que ese nuevo, no sé, comportamiento tuyo me da mucha lástima; pienso que la moral de un ser Humano, la integridad de una familia, nunca debería de ser destruida por las plumas vendidas de un comunicador  y mucho menos por centavos.

 

Espero que, si algún día, en tu nuevo roll en la gran ciudad, logre hacer fortunas, pueda satisfacer todas tus necesidades, entre ellas tener una hermosa familia, no tenga que avergonzar a tus hijos por haberlos criados, educados, sostenidos a base de haberte puesto al servicio de la extorsión, las dadivas y el chantaje.

 

Por último, quiero manifestarte que durante mi vida empresarial he tenido que pasar por momentos altos y bajos; cuando me he caído y he llegado al punto más bajo, me he sabido levantar, con la cabeza en alto y las piernas firmes; no obstante, yo sé muy bien cuál ha sido mi comportamiento, en todos los años que he tenido que vivir, en muchos de ellos, en las medidas de mis posibilidades, le he sido muy útil a la sociedad, en ningunos de ellos me he puesto, ni me pondré al servicio del mal o la perversidad.

 

Mis logros han sido mío, así como mis fracasos, pero nunca, en ningunos de ellos, he tenido que destruir a nadie para mejorar o escalar posiciones; por lo que para finalizar te solicito permiso para recomendarte, que en las medidas de tus posibilidades, construya tus meritos en base a la verdad y no convirtiéndote en mezquino y mercenario al servicio de la injusticia.

 

Atentamente,

Ramón Javier

P.S.

Para su conocimiento, el asunto legal de marra, deberá ventilarse en los tribunales civiles a pesar de la intensión  del abogado, al cual usted le sirve, apoderar a una cámara penal y ventilarlo en los medios de comunicación

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