Hoy recuerdo a Ramo, como aprendí a llamarle, padre de Dulce María, Jhovanny y Persio Domingo, (amigo ido a destiempo), trabajador incansable, servidor de los demás, hombre de bien y de acción, criador de gallos, le decíamos el Sheriff del barrio.
A mi padre, Carlos, honesto, campechano, empeñado en darnos el mejor ejemplo. Conocedor del trabajo del campo y del tiempo, agricultor por excelencia, mi ejemplo de vida.
A Juan de la Cruz, autoritario, amante de los gallos, llevando a buen puerto a Osvaldo, Mercedita y Andrés, (Quilimpin). El hombre que nos escondía las pelotas cuando entraban a su patio, pero que Doña Chea nos devolvía.
Joaquín Gómez, autentico, enemigo de Fidel y todo lo que olía a comunismo, gallero, gran persona, padre de Quilo, Quinso, y Nani, con él aprendí de la preocupación de un padre por los hijos.
Mi tío político, el Jefe, el Chino López, especial persona, a quien todos los sobrinos amábamos por su especial trato, Tenedor de Libros, guitarrista y bohemio, cazador y el hombre de las tercias, padre de Mabel y Urcino, (Chinito).
Bebeta, alma del barrio, fuente de sabiduría natural, amante de la vida, hombre de bien, dueño de sus propias creencias, deportista, músico, padre de Margarita, Yocasta, Blas y Renato, cuanto lo extraño.
Eligio Almonte, cariñosamente Eligio el mocho, sobrenombre por su condición física, excelente persona, de un trato exquisito, resolvía muchos problemas económicos del barrio, padre de Manolo, Gladys, Griselda, Edilberto, María Estela, Carmen, Juan Eligio, Lourdes, Elina y Manola, numerosa familia que solo una persona de sus condiciones podía llevar a feliz término.
Juan García (Juancito), padre de Griselda, Pegui, y Yudelka, hombre activo y de trato amable.
Pido perdón por no detallar aquí datos de algunos de esos padres que no recuerdo o que no tengo suficiente información..
Los que hemos tenido una figura paterna que nos ha acompañado y dirigido hasta el límite de sus posibilidades, sabemos lo que es disfrutar de esa orientación, que para nosotros en ese tiempo era unas veces la de un viejo que no estaba en nada, otras veces la de un tirano, pero siembre cuando reflexionábamos o algo de lo que hacíamos nos salía mal dirigíamos nuestros pensamientos al progenitor, regularmente diciéndonos, si me hubiera llevado del viejo. La sabiduría que dan los años, viene de experiencias vividas, no llega solo.
Quiero recordar y reconocer a esos hombres, que condujeron nuestras familias, amaron a nuestras madres y nos enseñaron el camino correcto, hoy que hombres sin alma y sin corazón atentan contra la más hermosa e importante criatura que Dios ha dado, las mujeres.
Como ven les he hablado de los padres que han fallecido, en el barrio quedan de los viejos padres, Vitico Thomas, el negrito ahí, el mejor bailarín del barrio, personaje sin igual, hombre alegre, que ha sabido vivir la vida, padre de Albania, Adalberto (Atito), Miriam, Casia y Daddy.
Manuel Torres (Tabaco), el hombre del merengue típico, y bailador sin igual, el doctor de la vacas y Cacón Rodríguez, el padre de las emisoras de Sabaneta y Técnico de radio sin igual, larga vida para ellos, hoy los responsables de mantener las tradiciones.
Feliz día del padre, a todos los hijos de estos hombres, que los recuerdos de sus actos llenen sus mentes todo el día y toda la vida. Loor a quien nos dio la vida.


Comentarios
voy a agregar a Don Sergio Jáquez, le decíamos Tilillo, el papá de Esmeraldo, Lolín, Sergia, Simón y Maribel. Y cómo olvidar a José Guebita, un hombre trabajador y honrado.
Saludos hermano
Ricardo González Quiñones
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