Por el Arq. Ricardo González Quiñones.
Cuando usted vive en un país sin planificar, las consecuencias son desastrosas. Desde hace mucho tiempo los Ministerios de Educación hacen un diseño de una escuela pública o un liceo y ese mismo diseño lo edifican por ejemplo, en Constanza o en Azua, no saben estos señores que cada ciudad tiene microclimas muy diferentes una con otra y no preguntan tampoco por la zona de confort de cada espacio determinado.

A cada escuela o liceo, como forma de circular el aire y apaciguar el calor, se le colocaban mallas ciclónicas en su perímetro, pero de pronto apareció un borrego y decidió que debían poner muros de bloques porque los muchachos estaban comprando drogas por los hoyos de las mallas ciclónicas.

Vengan acá borregos, y la policía para qué es que sirve, porque se supone que lo único que hay que hacer es acordonar la escuela con nuestros “eficientes” cuerpos del orden y apresar al alumno que se atreva a comprar sustancias prohibidas.

No, la idea es que los estudiantes, mal alimentados con el desayuno escolar, con calor, no puedan rendir en las clases y en el aprendizaje y de ese modo tenerlos sin preparación académica y su voto sea más barato en tiempo de engaños, perdón, de elecciones.

Solo en un país como este, se toman este tipo de determinaciones. Aunque no dudo que esto sea parte de un plan orquestado para atrasar adrede a los muchachos humildes que están obligados a pisar las escuelas públicas de nuestro país.

Y pensar que a los muchachos del 59 los mataron para salvar a estos carajos a la vela.

Hasta Pronto, Dios querrá

Ricardo González Quiñones
Sabanetero

Para comentar: (Deben poner sus nombres completo y reales); SABANETASR.com no es responsables a ningún comentario.