LA CIGUAPA
Una alegoría de nuestra población bucólica es la Ciguapa, descrita como una extraña mujer montaraz que habitaba en demarcaciones inhóspitas, habiente de una ascendencia mágica. De tez morena, ojos negros y rasgados, pelo suave y lustroso, tan largo como la crin de los équidos, el que era usado como su única indumentaria; de piés invertidos , los que por ende dejaban huellas en sentido inverso al rumbo de su paradero.
En algunas regiones los campestres aseveraban, que eran mujeres diminutas y de cuerpos inarmónicos, que poseían piernas luengas y gráciles por demás velludas, y a veces ataviadas con coloridas plumas de aves originarias; coincidiendo en que tenían el rostro hermoso, siendo muy ariscas. Muchos decían: que estas criaturas, eran esencialmente noctívagas y que cuando se aventuraban fuera de su jurisdicción, era en procura de frutas, peces y aves, alimentos de su favoritismo. Se exhortaba a los pobladores, a no mirarle directamente a los ojos para así evadir su magnetismo subyugante porque el que las escoltaba hasta sus escondites, no retornaba de su correría.
GALIPOTE
Según la tradición, El Galipote, era un hombre poseyente de una dispensa mágica para convertirse en animal, objetos inanimados, como troncos de árboles, piedras, etc., y que podía convertirse en cualesquier alimaña de la fauna. De acuerdo a la creencia popular, éstos eran crueles y violentos, de una fuerza descomunal e inmunes a las armas de fuego. Se les atribuía también, que succionaban la sangre de los infantes durante la noche y de regocijarse, haciéndole jugarretas a la gente impidiéndoles el paso a los caminantes nocturnos, extraviarles el camino o espantarles, amparados en las sombras de la noche. Se decía también, que para transitar por las zonas en donde ellos moraban, había que ataviarse de conjuros y amuletos que pudiesen ahuyentarlos.
Al galipote que se convertía en perro, lo denominaban "Lugaru", vocablo proveniente del francés "loup-garou" que describe al legendario hombre lobo o Lobizón de las leyendas licantrópicas de la época medioeval. Al que caminaba hechando largas zancadas se le denominaba "zangano o zancú". Solo eran vulnerables a la rama de un árbol popularmente llamado "palo de cruz", el que debía ser cortado el Viernes Santo - por lo que asumo debían de referirse al "Piñón" o el cogollo de la palma; al arma blanca que haya sido bendecida con agua eucarística, mezclada con sal y la nigromancia atribuída al perro cinqueño.
LAS BRUJAS
La leyenda de las Brujas, es una herencia de nuestros ancestros europeos, primordialmente, Inglaterra en donde eran rastreadas y después incineradas; definidas como seres de la noche, de un aspecto tétrico, y alma perversa. Sobrevolaban en escobas los techos de las casas. Se decía: emitían graznidos espantosos y risas escalofriantes.
Aseguraban que antes de remontarse, se despojaban de la piel, la que ponían en remojo dentro de una tinaja y que cuando descansaban, lo hacían bajo las matas de plátano en los conucos apartados. Las brujas, succionaban la sangre de los niños extrayéndola directamente del ombligo o del dedo gordo de los piés a través de un sorbete hecho de un tallo de higuereta o lechoza.
Según los cronólogos, éstas no atacabann a los hijos de sus compadres, ni a los niños gemelos. El proceso de atrapar a una bruja se denominaba como "tumbar una bruja", y los "tumbadores", eran personas con cierto grado de poder, quienes conocían las oraciones y rituales específicas para éste fin y que había que esperar al amanecer, pués cuando sale el sol el encantamiento se rompe, permitiendo así descubrir la identidad de la mujer envuelta en la práctica. Una exclamación que aún persiste es la de: "se está casando una bruja!" cuando llueve con el sol afuera.
LOS INDIOS
Nombre místico a seres fabulosos que habitaban en cuevas sumergidas en ríos, lagos y cavernas incógnitas en las montañas. Algunos consideraban que provenía de una leyenda indígena de un personaje llamado "Opiyelguobiran" que según narraban, escapara yéndose a vivir en una laguna y que nunca jamás fué vuelto a ver, transformándose en un elemento de la tradición taína.
Algunas fábulas cuentan que éstos indios eran de cuerpo esbelto, sobre todo las mujeres , piel color canela, ojos endrinos muy grandes, pelo largo negro como el azabache por demás inofensivos y generosos. Otros alegaban ser peligrosos y que por ello evitaban bañarse en aguas profundas y desconocidas. En muchas regiones existían historias de "Charcos de los Indios" usadas para prevenir que los niños, a escondidas, se fueran a bañar en estas zonas peligrosas de los ríos.
VIVENCIAS
Tendría yo unos 9 años, cuando me despacharon de vacaciones a Valverde Mao donde mi tía Negra, la esposa de Ramón Diloné, hijo de Don Juanito (El Platero); mis primos me invitaron a ir al río a bañarnos en un charco que ellos conocían como "El charco de los indios", porque los moradores habían visto indios merodeando sus alrededores los cuales cuando se percataban de que eran observados se zambullían en sus aguas para no retornar jamás a la superficie. En este mismo periplo, ulterior al acontecido, un amigo suyo nos invitó a visitar unos parientes que radicaban en una comarca llamada "Mao adentro" quienes nos mostraron figuras elaboradas con piedra caliza, fetiches, morteros y piedras de rayo usadas por los aborígenes para confeccionar sus hachas y que según ellos provenían de una cueva enclavada en una de las barrancas del río Mao. Nos contaron, que dicha caverna daba la impresión de estar embrujada, porque ellos le echaban desperdicios en su interior, como: hojas, ramas, etc., y que cuando retornaban al día siguiente, ésta estaba limpia dando señales de haber sido barrida con una escoba y toda la basura amontonada a su entrada.
Hoy nos hemos tomado el albedrío de recapacitar en estas ancestrales leyendas de nuestro pintoresquismo cultural; tan exuberante en historias alusivas al mundo del esoterismo y la fábula. Pormenores que ha medida que transita el inexorable, son desperdiciados como consecuencia de la exigua trascendencia evidenciada por las generaciones coexistentes, las que quizás hasta ignoren de su existencia, como consencuencia de desempeñarse en un mundo vanguardista, y por discernir que fueron producto de un país, época y sociedad receptiva a estos mitos y leyendas.


Comentarios
Mis respetos para usted
Saludos a nuestra querida Alba y espero que nos veamos pronto.
Quiénes de nosotros no dio por cierto todas estas historias
cargadas de costumbrismo y de anécdotas de nuestros antepasados. Como le daban caracteristicas exageradas a nuestros cocuyos.
Gracias por recrearnos con las pinceladas tan especiales de nuestra niñez.
Saludos
Ricardo González Q.
Calurosos saludos para tí, doña Yacquelyn y los críos.
Tu amigo
Sergio
Abrazos
Sergio
Mis respetos para usted y continúe leyendo los siguientes escritos alegóricos.
Sergio
Algo te quiero decir, no me hizo dano eso que relate, pero cuando esa senora murio, yo senti alivio, no porque me alegrara su muerte, sino porque me libere de un miedo que me persiguio muchos anos.
No se si recuerdas una senora que vivia por Bamban, creo. Pues bien esa dona supuestamente hacia mal de ojo y mi mama me advirtio sobre ella, pues porque yo era gordita me decian que me podia ojear. Yo no creo en esas cosas de brujas, seres, mal de ojo, pero un dia yo, de tres anos, estaba esperando a mi padre que me ofrecio un caramelo. Nunca me di cuenta que "la jurona" como le llamaban venia casi frente a mi casa, ella salia como del Palacio de Justicia y cuando me vio en la galeria me hizo gracia y yo cai enferma. Estoy segura que fue la impresion, pero las senoras vecinas de mi madre dijeron que me ojeo. Por eso no estoy de acuerdo que a los chiquitos se le meta miedo, castigos si, pero miedo no, porque yo fui victima dos veces de la ignorancia de la epoca.
Te saludo afectuosamente y espero que todos nos juntemos un dia en SR para cambiar impresiones y recordar esos tiempos lejanos y llenos de remenbranzas en ese pueblito tan querido.
Mis respetos
Mi respeto
Sergio
Abrazos
Le felicito este escrito no tiene desperdicio, hay señor sergio cuanstas veces mis padres me metian los pelos con ese cuento, k no podia durar mucho en el campo o buscando el agua en el rio, pero tambien eso enseño a respetar, talvez valio la pena...
Suerte Sr. Sergio
Quedamos receptivos a sus comentarios.
Mi respeto para usted
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