“ Apreciado amigo por conocer Ricardo: Gracias mil por la indulgencia de tus verbos. Es encomiable tu pugilato idealista para lucro de nuestro pueblo a través de tus reivindicatorias por lo que puedes contar con mi tácito patrocinio. Tus señalamientos, como la diatriba subjetiva de mis engendros poéticos, vendimian una porción parigual de indulgencia e indiferentismo - algo enigmático e incomprensible para éste servidor que de manera homogénea no lo hace por prebendas. Existimos, firmemente persuadidos de que "nadie es profeta en su tierra" por lo que habremos de persistir escribiendo versos hasta que la muerte nos vocifere desde su observatorio esotérico que ya está bueno para que me calle.
Un abrazo fraterno de hermano
Mis respetos para tí y la flia.
Sergio ”